PUERTO RICO.- Las pequeñas islas municipio de Vieques y Culebra, los puntos que según las previsiones más podrían sufrir los efectos del ciclón Dorian, no experimentaron daño alguno al paso por el área del sistema, ya con categoría de huracán 1 en la escala Saffir-Simpson (sobre un máximo de 5).
El alcalde de Vieques, Víctor Emeric, señaló en declaraciones a medios locales que la pequeña isla no sufrió ningún daño, ya que «no se movió ni una hoja».
«No ha pasado nada», indicó el líder municipal, que en la jornada previa había expresado su temor a que Dorian golpeara ese territorio con dureza, tal y como pasó en septiembre de 2017 con el huracán María, que en el conjunto de Puerto Rico provocó cerca de 3.000 muertes, la mayoría por causas indirectas.
El positivo balance del paso de Dorian por la isla de Vieques contrasta con lo ocurrido en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, donde se registraron vientos de hasta 80 millas por hora (130 kilómetros por hora) y árboles caídos, según un balance provisional no oficial.
El alcalde aprovechó para lamentar que el municipio sufre todavía los efectos del paso del huracán María y que la de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema) todavía le adeuda al municipio cerca de un millón de dólares por gastos incurridos consecuencia del ciclón.
La otra pequeña isla municipio de Puerto Rico, la vecina Culebra, que era la que también iba a sufrir con especial virulencia el azote del huracán Dorian, no sufrió tampoco daño alguno por el paso del sistema.
Alcaldes de distintos municipios ya han informado de que Dorian no provocó daños e, incluso, en algunas áreas de Puerto Rico ni siquiera se registraron lluvias, aunque existe la posibilidad de que se puedan producir las próximas horas a causa de las bandas remanentes del ciclón.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de EE.UU. informó en su último boletín de que Dorian continúa su movimiento hacia el norte con vientos de 80 millas por hora (130 kilómetros por hora) de ciclón de categoría 1 con el potencial de convertirse en un huracán de gran intensidad mientras se aleja de Puerto Rico.
El centro del sistema se encontraba en la latitud 18,8 norte, longitud 65,5 oeste, a unas 45 millas (70 kilómetros) al noroeste de Saint Thomas.