Redacción Internacional.- La conductora del programa Good Morning Memphis, Dominique Dillon, protagonizó un inesperado momento al quedarse dormida mientras el espacio se transmitía en vivo.
El incidente ocurrió cuando, tras un regreso inesperado de la cámara al estudio, la presentadora apareció con los ojos cerrados y la cabeza apoyada sobre una de sus manos. Al percatarse de que estaba nuevamente al aire, reaccionó con una sonrisa y una expresión de sorpresa antes de que el programa diera paso a una pausa comercial.
El momento rápidamente comenzó a circular en redes sociales, donde numerosos usuarios evitaron criticarla y, por el contrario, expresaron su apoyo.
Muchos televidentes atribuyeron lo ocurrido a las largas jornadas de trabajo y a los exigentes horarios que suelen enfrentar quienes conducen programas de televisión en horario matutino.