REDACCIÓN.- Quedar cuadrapléjico en plena edad productiva podría significar una sentencia de muerte en vida para cualquiera, pero hay un hombre que decidió desafiar todo pronóstico. Aixa Vázquez, de nuestra aliada cadena WAPA, en Puerto Rico, nos cuenta cómo hace algunos años este hombre encontró en la artesanía la mejor terapia.

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