Voracidad minera

VORACIDAD MINERA
Por Narciso Isa Conde
En la medida avanza la decadencia del capitalismo y de la civilización que ha creado a escala planetaria, en mayor proporción se incrementa su voracidad destructiva. Actúa más que nunca antes contra la vida, contra la existencia de la naturaleza humana y no humana. Guerrea sin piedad. Contamina. Envenena. Mata el cuerpo y mata el alma. Mata los bosques y mata el agua. Enriquece a los suyos, empobreciendo a los nuestros. Cura una enfermedad y genera otra. Cada vez cuenta menos las necesidades humanas y la Madre Tierra en su tenebrosa contabilidad.
Ahora, como por el Covid declinaron importantes vertientes de su economía, sus capos están decididos a potenciar la voracidad minera, a re-alimentarse dañando más aun la Madre Tierra. Es una orden del alto mando transnacional, de los consorcios de la guerra y las armas, la salud, las tecnologías de punta y la minería extractiva. Una orden que pasa por la Cámara Minera y que aquí acatan el mandamás del Palacio Nacional, sus ministerios de mina y ambiente, y los tecnócratas a su servicio.
Decidieron recuperarse económicamente comiendo oro, plata, níquel, gas, petróleo, tierras raras y cobalto sin compañía de agua. El oro para ellos vale más que el agua. La Barrick, que nadie sabe como reemplazó a la Everton, ya está tras el oro de la Sierra de los Siete Pico (Yamasá) donde nace el Osama y el Isabela. Falcondo de prepara para asaltar Loma Miranda y penetrar por el lado Norte a la Cordillera Central. A la Uni-Gold, amiguita de Barrick, el Tribunal Constitucional le regaló la posibilidad de explotar todo el oro del Parque Manolo Tavares Justo y joder todo el sistema de agua del noroeste del país, incluido además el Artibonite con impacto aquí y en Haití. La Gold Quest calienta los motores para abrir en Romdero las compuertas del saqueo minero en la ladera Sur de la Cordillera Central y matar de paso todo el sistema de agua del Yaque del Sur, desde Azua a la frontera, arrasando con el Granero del Sur.
El triangulo de la muerte en acción. No importa cuál sea la ley minera, si la vieja o la nueva