Amín Abel o la ternura del acero
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Actualizado: 27 de Julio, 2025, 03:27 PM
Publicado: 22 de Septiembre, 2014, 11:24 PM
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Acero y ternura desde el compromiso con la ciencia, la revolución y la emancipación de la humanidad. Con la patria chica, con la patria grande y con la ejemplar pelea de sus ancestros palestinos. Con el socialismo y el ideal comunista, con sus utopías como sueños realizables.
Desde un ser bondadoso y un talento excepcional, intensamente cultivado.
Tierno en la amistad y en su condición humana. Recio en sus convicciones revolucionarias. Modesto y austero en lo personal, e inmensamente pródigo en el despliegue de audacia, arrojo y valor como ser social.
- En “La SALLE”.
- Reencuentro en la lucha y en la UASD.
- Estudiar y luchar, revolución nacional y reforma universitaria.
- Su libro.
- “Ahora, después de 12 Años de amargas y gloriosas experiencias nos damos cuenta que hacer una revolución no es una cosa tan fácil como parecía al principio; que no basta con levantar el foco guerrillero para triunfar, sino que las guerras revolucionarias tienen sus leyes específicas que corresponden a la realidad socioeconómica y política de cada país; que aprenderse de memoria las obras de los clásicos marxistas y las historias de las revoluciones cubana, rusa o china no dan la línea política concreta a aplicar en nuestros países y que hasta el pensamiento de Mao Tse Tung -que es el marxismo leninismo de nuestra época y que es una guía correcta- particularmente para los países coloniales y semi-coloniales tiene que ser interpretado a la luz de nuestra realidad concreta.” (Pág. 61)
- “En estos problemas estratégicos el pensamiento marxista latinoamericano ha estado dominado por la línea tradicional. La revolución cubana le hizo una crítica practica –es decir, con los hechos- pero no pudo determinar las causas que los produjeron, con lo cual su crítica se quedó en el marco del idealismo que los llevo al desprecio de la política y a los teóricos.” (Pág. 74)
- “Las tradiciones históricas, políticas, culturales, etc no despertaron ningún interés en los teóricos marxistas tradicionales de Latinoamérica. Antes bien las despreciaron por que llevaban las acciones y los hechos de un movimiento dirigido por la burguesía. “(Pág.79)
- Semilla que germina.

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