La manipulación mediática presenta a Nicolás Maduro como dictador para justificar medidas legales y políticas en su contra.
1.- Condicionar la mente de la gente es ponerla a pensar como es el deseo de quien procura dirigirla a su conveniencia.
2.- La opinión pública internacional está hoy bajo la influencia de las ideas elaboradas en los laboratorios ideológicos del imperio de occidente.
3.- Por los medios de comunicación inclinados al imperio, los conceptos ya elaborados son difundidos para que penetren en el cerebro de quienes hacen de receptores.
5.- En procura de motivar las acciones legales contra Nicolás Maduro, le prepararon expedientes con las calificaciones delictivas más infamantes.
6.- Maduro, previamente, fue ubicado como un político sin escrúpulo, capaz de ejecutar como dictador actos de crueldad contra sus connacionales.
7.- La comunidad internacional, ya subordinada para aceptar cualquier medida contra Nicolás Maduro, fue testigo pasivo ante la invasión y secuestro.
9.- Siguiendo con el asunto de cómo son aceptados planes ideológicos para que sirvan de argumentación, tenemos el caso de las lanchas en el Caribe.
11.- Los militares norteamericanos no han aportado pruebas de que las embarcaciones están transportando drogas, pero publican videos en los cuales se ven las lanchas destruidas.
12.- Estamos en una época en la cual el ser humano está supeditado a las agencias informativas para que haga el papel de loros amaestrados.
13.- Lo que está diciendo la realidad de los hechos es que la humanidad hoy está bajo la influencia de lo difundido desde los centros de poder informativo estadounidense.
14.- Las aguas del Caribe hoy ensangrentadas están siendo aceptadas como lo más normal luego de que se vendió la idea de que los que mueren en las lanchas están ligados al mundo del crimen organizado.
15.- Para contrarrestar la campaña de los que venden ideas falsas para dañar, se hace necesario salirle al paso de manera permanente.
16.- El veneno ideológico se hace ponzoñoso cuando, desde los medios de comunicación al servicio del mal, penetran el cerebro de gente buena y útil a la sociedad.