El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1,850 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.880 MW.
Apagones en Cuba.
La Habana.– Cuba tendrá prolongados apagones en todo el país este lunes, cortes que llegarán a dejar simultáneamente sin corriente a casi un 63 % de la isla en el momento de mayor demanda energética, una tasa próxima a máximos históricos según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE.
Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, pero el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE. UU está llevando a cifras récord los apagones, paralizando la economía y disparando el malestar social.
El 31 de enero se registró el máximo histórico desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas, con un apagón que llegó a dejar sin corriente de forma simultanea a un 63 % del país.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1,150 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3,000 MW.
Es destacable que ambas están en valores inusualmente bajos: la demanda, a causa del frente frío que afecta a gran parte de la isla -y que hace innecesarios los aires acondicionados-; y la generación, plagada de averías y de equipos apagados por falta de combustible.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1,850 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1,880 MW.
Actualmente, nueve de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
El informe de la UNE ha dejado de especificar desde mediados de enero la cantidad de centrales de generación distribuida (motores) no operativos por falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricante, un dato clave para constatar el efecto del fin del petróleo venezolano para Cuba.
Sin embargo, por el resto de cifras publicadas, todo parece indicar que el número de motores parados está aumentando en los últimos días hasta cifras récord, muy por encima de los 1,000 MW.
Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.