El secretario de Comercio identificará a los países afectados y el secretario de Estado definirá la extensión del arancel.
Estados Unidos impone arancel 25% a países que compren bienes de Irán para reforzar sanciones contra Teherán.
Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva que establece un arancel adicional del 25 % sobre productos de países que compren, importen o adquieran bienes o servicios de Irán, al considerar que las acciones de Teherán representan una amenaza para la seguridad nacional.
La orden, difundida por la Casa Blanca, recuerda que la emergencia nacional relacionada con Irán fue declarada por primera vez en 1995 y ampliada en varias ocasiones, incluyendo sanciones a sectores energéticos, petroquímicos y de derechos humanos.
La nueva sanción para los países que se relacionen comercialmente con Teherán, es según la Administración de Trump, "consecuencia" de que la política iraní sigue representando un riesgo que requiere medidas adicionales.
El secretario de Comercio identificará a los países que realicen transacciones con Irán, y el secretario de Estado, en consulta con otros funcionarios, determinará la extensión del arancel.
Las relaciones entre Estados Unidos e Irán han sido tensas y conflictivas desde la Revolución Islámica de 1979, cuando el derrocamiento del sah —aliado de Washington dio paso a un régimen abiertamente crítico de la política estadounidense.
Desde entonces, ambos países han mantenido una relación marcada por la desconfianza, sanciones económicas y episodios recurrentes de confrontación diplomática.
En 1995, Estados Unidos declaró una emergencia nacional respecto a Irán, argumentando que las políticas del gobierno iraní representaban una amenaza para su seguridad nacional.
A partir de ese momento, se implementó un amplio régimen de sanciones que fue ampliándose con el tiempo, afectando sectores clave como el energético, el petroquímico, el financiero y, posteriormente, áreas relacionadas con derechos humanos y programas militares.
Durante las últimas décadas, las sanciones estadounidenses no solo se han dirigido directamente contra Irán, sino que también han tenido un carácter extraterritorial, presionando a terceros países y empresas extranjeras a limitar o suspender sus relaciones comerciales con Teherán.
Esta estrategia busca aislar económicamente al país y forzarlo a modificar su comportamiento en materia de política exterior, desarrollo nuclear y apoyo a grupos considerados hostiles por Washington.