El ataque en la localidad de Volna causó heridas a ocho operarios y provocó incendios en cuatro depósitos petrolíferos.
Al menos tres muertos en ataque ucraniano con drones contra puerto ruso en el mar Negro, con incendios en depósitos petrolíferos.
Al menos tres personas murieron este miércoles en un ataque ucraniano con drones contra una terminal portuaria en la región rusa de Krasnodar (mar Negro).
Además de los muertos, el ataque en la localidad de Volna causó heridas de diversa gravedad a otros ocho operarios, que han sido hospitalizados, según explicó en Telegram Beniamin Kondrátiev, gobernador de Krasnodar.
A consecuencia del bombardeo, cuatro depósitos de productos petrolíferos ardieron en llamas en las terminales del puerto de Taman.
Ucrania centra sus ataques desde hace meses en la infraestructura energética rusa, especialmente las refinerías de las regiones del sur del país, con lo que ha diezmado su potencial de producción y suministro con destino a la maquinaria del Ejército ruso.
Moscú se ha ensañado en las últimas semanas bombardeando incesantemente la infraestructura civil del país vecino, dejando sin luz y calefacción a millones de ucranianos cuando las temperaturas oscilan entre los 10 y 20 grados bajo cero.
El conflicto entre Rusia y Ucrania, iniciado en febrero de 2022, ha incluido ataques tanto a objetivos militares como a infraestructura crítica en ambos países.
Desde hace meses, Ucrania ha concentrado parte de sus operaciones en atacar la infraestructura energética rusa, especialmente refinerías y depósitos de combustible en las regiones del sur de Rusia, con el objetivo de reducir la capacidad de suministro y la logística militar del Ejército ruso.
Por su parte, Rusia ha respondido con bombardeos intensivos sobre la infraestructura civil en Ucrania, afectando redes eléctricas y de calefacción, lo que ha dejado a millones de ucranianos expuestos a temperaturas extremas durante el invierno.
El uso de drones y ataques aéreos ha sido una característica de esta fase del conflicto, permitiendo impactar terminales portuarias, depósitos de combustible y otros objetivos estratégicos con un riesgo relativamente menor para las fuerzas atacantes.
Este tipo de operaciones ha generado víctimas mortales, heridos y daños significativos a la infraestructura crítica de ambos países, intensificando la crisis humanitaria y logística en la región.