Improvisan puente con ramas y tablas para cruzar una cañada

Autoridades visitaron el lugar y prometieron iniciar obras, pero vecinos temen que sean solo promesas

cancino.– Con sus vidas puestas en peligro cada día, residentes de Cancino Adentro y El Tamarindo, en Santo Domingo Este, denuncian la falta de un puente que conecte ambas comunidades, una obra que aseguran ha sido dejada inconclusa por las autoridades y que han reclamado por décadas.

Denuncias y medidas improvisadas de la comunidad

De pasar en yola sobre una cañada para llegar de un lado a otro, hasta improvisar un puente con troncos de árboles y tarimas de madera, son algunas de las medidas que han tomado los comunitarios para intentar mantenerse conectados.

“Se han hundido motores, se han caído niños. Teníamos una yolita que nos pasaba, nos cobraba 35 pesos y hasta 50 pesos para cortarnos el camino y no pasar todo el transcurso de la carretera Mella”, relató Ana Margarita Pérez Moya, residente en El Tamarindo.

“Yo me caí en una yolita cruzando. Tengo que ir los lunes, los miércoles y viernes al Ney a recibir terapia porque tengo un desvío en la columna”, contó el dirigente comunitario de Cancino Adentro, Teo Mota.

Acciones oficiales y escepticismo comunitario

Aunque representantes de Obras Públicas acudieron el martes al lugar y aseguraron que iniciarán los trabajos, los habitantes temen que la construcción continúe quedándose en promesas, como —afirman— ha ocurrido durante más de 20 años.

Dio Astacio en una ocasión vino y en medio del puente dijo que con 600 mil pesos le daba terminación a ese puente y después que ganó las elecciones jamás ha pasado”, expresó Eustaquio de los Santos, residente en El Tamarindo.

“Son aguas residuales que vienen desde Hainamosa y del sector El Tamarindo de la 23, donde hay una planta residual”, denunció María Dominga, también residente de la zona.

“Los estudiantes cuando vienen para la escuela se caen, se ensucian el uniforme”, afirmó Anelis Sánchez, residente en El Tamarindo.

La cañada que deben atravesar se une con un brazo del río Ozama. Según explicaron, en 2012 fue construido un puente con vigas, pero quedó sumergido tras las tormentas.

“Al señor presidente, que por favor venga en auxilio de nosotros, que no permita que se caiga un niño, una persona anciana, que choquen ahí y se ahoguen”, pidió Teo Mota.

Además del temor a enfermedades por el hedor del agua y la contaminación, los comunitarios aseguran que continuarán exigiendo una solución definitiva a una problemática que, dicen, pone en riesgo sus vidas a diario.