OpenAI anunció nuevas funciones en ChatGPT que permiten designar un contacto de confianza para recibir alertas si el sistema detecta señales de angustia.
ChatGPT suma notificaciones a contactos de emergencia
ESTADOS UNIDOS.– La inteligencia artificial se ha convertido en un espacio cotidiano de consulta, compañía y orientación para millones de personas. En ese escenario, OpenAI anunció nuevas herramientas dentro de ChatGPT destinadas a reforzar la seguridad emocional de sus usuarios, incorporando alertas a contactos de confianza y ampliando los controles parentales.
Cada semana, cientos de millones de personas interactúan con el asistente no solo para resolver tareas académicas o laborales, sino también para hablar sobre estrés, ansiedad o conflictos personales.
Frente a ese uso cada vez más íntimo, la compañía decidió fortalecer su enfoque preventivo sin presentar a la IA como sustituto de la atención psicológica profesional.
La principal novedad es la posibilidad de designar un “contacto de emergencia”. Esta función permitirá que un usuario adulto elija a una persona de confianza un familiar o amigo que pueda ser notificada si el sistema identifica señales consistentes de crisis emocional.
La herramienta no se limita a un botón aislado: estará integrada en la configuración principal, lo que facilita su activación y visibilidad permanente.
En paralelo, la empresa amplía los controles parentales lanzados en 2025. Padres y tutores podrán contar con mayores opciones de supervisión cuando adolescentes utilicen la plataforma, recibiendo avisos sobre patrones de uso que puedan indicar malestar. El objetivo es equilibrar autonomía digital con acompañamiento responsable.
La actualización apuesta por modelos capaces de analizar conversaciones prolongadas, reconociendo cambios de tono, recurrencia de ideas negativas o escaladas emocionales que, en conjunto, puedan sugerir vulnerabilidad. Mediante simulaciones avanzadas, la IA busca anticipar escenarios críticos y ofrecer respuestas más empáticas y orientadas a la ayuda.
Este avance responde a una realidad: cada vez más personas recurren a herramientas digitales para desahogarse. El aislamiento, la sobreexposición a pantallas y el agotamiento informativo pueden generar lo que algunos especialistas describen como “erosión silenciosa”: irritabilidad constante, insomnio vinculado al uso nocturno del celular, evasión mediante redes sociales o dificultades de concentración.
Al integrar alertas y redes de apoyo dentro de la propia experiencia de uso, la actualización marca un paso hacia un ecosistema tecnológico más consciente del impacto emocional.
Aunque la inteligencia artificial no reemplaza la intervención profesional, sí puede actuar como un primer punto de contención y como puente para activar ayuda real cuando más se necesita.