Los comerciantes manifestaron su disposición a sostener un acercamiento con las autoridades para buscar una solución a la situación.
Santo Domingo.– Los propietarios de comercios chinos clausurados por las autoridades aseguran sentirse asfixiados por lo que califican como una “cacería” en su contra.
Afirman que, pese al cierre de sus negocios, continúan pagando préstamos y otros compromisos financieros sin estar produciendo, y rechazan las acusaciones de que los empresarios de origen chino sean evasores.
Los dueños de estos establecimientos aseguran que la reapertura de sus comercios es su principal reclamo, ya que las clausuras les han generado cuantiosas pérdidas económicas. Señalan que el impacto del cierre comienza a sentirse con mayor fuerza entre los propietarios, quienes acumulan deudas al no poder operar.
Indican, además, que la clausura de los establecimientos ha provocado la pérdida de empleos, afectando tanto a propietarios como a trabajadores.
Representantes de más de 200 comercios chinos expresaron no entender por qué sus negocios continúan cerrados, pese a que, según afirman, la mayoría ha cumplido con los requisitos exigidos por las autoridades.
Asimismo, negaron que la mayoría de estos negocios incurra en evasión fiscal o contrate extranjeros en condición migratoria irregular, asegurando que quienes incurren en esas prácticas representan una minoría.
Los comerciantes manifestaron su disposición a sostener un acercamiento con las autoridades para buscar una solución a la situación. Indicaron que, aunque algunos establecimientos cuyos propietarios son chinos han logrado reabrir, otros permanecen cerrados debido a que aún no han recibido la autorización correspondiente.