Volver a clases tras las fiestas requiere paciencia y adaptación
Consejos para cómo ayudar a los niños a retomar la rutina escolar tras Navidad con paciencia y adaptación familiar.
Santo Domingo.- El regreso a las clases después de la Navidad, puede representar un reto tanto para los niños como para las familias, ya que retomar las rutinas diarias tras las celebraciones requiere paciencia y adaptación, explicó la pediatra Luly Gil.
Indicó que es normal que los niños presenten cambios en el sueño, el apetito y el apego emocional, especialmente tras pasar varios días sin sus rutinas habituales.
La pediatra recomendó restablecer las rutinas de sueño de forma gradual, ya que un descanso adecuado impacta directamente en el ánimo y la capacidad de concentración de los niños.
Según Gil, la falta de sueño puede generar un déficit de atención que afecte su desempeño escolar.
Otro aspecto clave es la alimentación. Gill aconsejó reducir el consumo de azúcares y carbohidratos, evitando dietas hiperproteicas o hiperazucaradas que dificulten establecer horarios regulares de sueño. Además, sugirió anticipar a los niños cómo será el regreso a clases para que puedan adaptarse progresivamente a sus rutinas escolares.
La especialista enfatizó la importancia de transmitir seguridad y tranquilidad a los niños, asegurando que el reinicio del año escolar sea ordenado y equilibrado, con rutinas y dieta balanceada. Esto ayuda a reducir la ansiedad, favorece un sueño regular, y permite que los niños desarrollen su destreza escolar mientras se ajustan a su ritmo diario.
Organizar un espacio de estudio ordenado
Asegurarse de que los niños tengan un lugar tranquilo, bien iluminado y libre de distracciones para realizar sus tareas. Esto ayuda a retomar hábitos de concentración.
Establecer horarios de actividades extracurriculares
Ajustar progresivamente deportes, clases de música u otras actividades para no sobrecargar al niño durante las primeras semanas del año escolar.
Involucrar a los niños en la planificación
Dejar que ellos participen en decidir pequeños detalles, como elegir el uniforme, mochila o menú escolar, aumenta su motivación y sensación de control.
Revisar materiales escolares
Antes de volver a clases, revisar que cuadernos, libros y útiles estén completos y organizados para evitar estrés de último momento.
Fomentar la lectura diaria
Incentivar la lectura de forma lúdica, aunque sea 15-20 minutos al día, ayuda a retomar la disciplina mental y el hábito de estudio.
Mantener una comunicación abierta con los docentes
Informar a los maestros sobre cualquier cambio de rutina o comportamiento observado en los niños facilita un apoyo adecuado en la escuela.
Pequeños refuerzos positivos
Premiar logros pequeños (como levantarse a tiempo o cumplir con tareas) genera motivación y refuerza hábitos saludables.
Reducir la exposición a pantallas antes de dormir
Limitar el uso de dispositivos electrónicos en la noche ayuda a que el sueño sea más reparador y favorece la concentración escolar.
Revisar hábitos de higiene y autocuidado
Retomar hábitos como lavarse las manos, cepillarse los dientes y bañarse a tiempo contribuye a establecer disciplina general.
Planificar pausas recreativas durante el día
Alternar estudio y descanso ayuda a los niños a adaptarse a la rutina escolar sin sentirse abrumados.