¿Cómo deben interpretarse los halagos del Fondo Monetario a la economía dominicana?

Los organismos internacionales consideran que deben aumentar la inversión pública, para lo que se necesita aumentar impuestos.

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¿Cómo deben interpretarse los halagos del Fondo Monetario a la economía dominicana?

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Redacción.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra en la República Dominicana, dando sus primeras declaraciones, alabando el desempeño económico del país.

Magín Díaz explicó sobre el tema.

Primera interrogante: ¿Qué es lo que ha dicho el Fondo Monetario en sus primeras declaraciones al llegar al país?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio sus primeras declaraciones tras reunirse con las autoridades del Banco Central

“Esta es una economía que sigue creciendo, un crecimiento en el entorno del 5% de nuestra taza potencial, la inflación a sido controlada”, expresó el economista.

Magín afirmó que el desempeño económico en comparación con otros países de Latinoamérica “es bueno”.

“El entorno macroeconómico es correctamente manejado en el país, es lo que resalta el FMI”, explicó.

Segunda pregunta: Pero si la macroeconomía no es el problema, de acuerdo con el Fondo, ¿Cuáles son los principales problemas que identifica ese organismo internacional?

“El hecho de que la macroeconomía este bien manejada, no significa que no hayan problemas y el FMI lo resaltó en declaraciones recientes", dijo el economista.

Magín indicó que el FMI sigue viendo al sector eléctrico como uno de los principales problemas de la economía dominicana.

El especialista dijo que otro gran problema que tiene la economía es una inversión publica muy baja, los organismos internacionales consideran que deben aumentar la inversión pública, para lo que se necesita aumentar impuestos.

Explicó que el FMI apoya una Reforma Tributaria en el país, entienden que ello mejorará la economía, traer mayor crecimiento, y mejor bienestar si esos recursos son mejor utilizados.

Estefany Rosado

Estefany Rosado

Este domingo, Israel vive una jornada histórica bajo el lema “Israel en pausa”, una convocatoria liderada por las familias de los rehenes retenidos en Gaza. El llamado, que comenzó desde el amanecer, busca interrumpir la rutina diaria para presionar al Gobierno y lograr un acuerdo que conduzca a la liberación de los cautivos.

Desde las 07:00 hora local (04:00 GMT), miles de ciudadanos se alinearon en cruces viales y espacios públicos, mientras que en Tel Aviv, la Plaza de los Rehenes se convierte en el corazón de las manifestaciones.

Se estima que al menos un millón de personas se harán sentir con marchas constantes, actos de oración y un gran acto final a las 20:00 (17:00 GMT), frente al cuartel general de las Fuerzas Armadas israelíes.

La iniciativa ha recibido respaldo amplio: universidades como la Hebrea de Jerusalén, el Technion de Haifa y la Universidad Abierta permiten la participación de estudiantes y personal.

También se han sumado empresas tecnológicas como Wix, HoneyBook y Fireblocks, así como la Asociación de Abogados de Israel. En contrapartida, la principal federación sindical del país, la Histadrut, no se adhiere oficialmente al paro, aunque apoya a aquellos trabajadores que decidan unirse voluntariamente.

El trasfondo de esta convocatoria es el creciente malestar por la falta de avances en las negociaciones para liberar a las casi 50 personas aún retenidas en Gaza, de las cuales solo se cree que unos 20 siguen con vida.

En paralelo, el gobierno anuncia un nuevo plan militar: se prepara la redistribución de población en Gaza, y se espera el traslado de civiles hacia el sur, acompañada de la entrega de tiendas de campaña a través del cruce de Kerem Shalom.

Este paro nacional conmueve al país y refleja cómo, tras más de 22 meses de conflicto, la sociedad israelí vuelve a levantarse en una reclamada de humanidad y solidaridad, en defensa de sus ciudadanos cautivos y en búsqueda de una salida que evite una escalada aún más dramática.


Contexto y repercusiones del paro nacional en Israel


La movilización, bautizada como “Israel en pausa”, ha encendido alarmas sobre el impacto económico del conflicto prolongado.

En medio de la guerra, estimaciones recientes indican que el costo acumulado para la economía israelí podría alcanzar entre US $55 mil millones y US $67 mil millones para el año 2025, debido a la caída del consumo, los retrasos en la actividad productiva y las perturbaciones en el empleo.

En paralelo, la frontera sur de Gaza se encuentra en plena transformación, con el Ejército israelí implementando planes de reubicación de civiles hacia el sur y distribuyendo tiendas de campaña mediante el cruce de Kerem Shalom.

Esta operación coincide con la anticipada ofensiva sobre Gaza City, lo que ha generado inquietud entre la comunidad internacional y las familias de los rehenes, que temen por la seguridad de quienes continúan cautivos y exigen soluciones inmediatas antes de que la situación se torne irreversible


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