El ministro José Ignacio Paliza afirmó que se monitorea la situación internacional para mitigar el impacto en los precios locales.
Santo Domingo.- La tensión bélica en Medio Oriente está presionando al alza la cotización del petróleo, una situación que comienza a reflejarse en la factura petrolera de la República Dominicana y que plantea un nuevo desafío para el gobierno.
Las autoridades analizan medidas para evitar que el aumento del crudo se traduzca en un alza significativa de los combustibles en el país.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, aseguró que el gobierno cuenta con mecanismos para atenuar el impacto de la subida del petróleo, cuyo barril se cotizaba en 81 dólares antes del último incremento.
Explicó que las autoridades siguen de cerca el desarrollo del conflicto internacional y que, a medida que evolucione la crisis, informarán al país sobre las decisiones que se adopten.
Paliza expresó confianza en que el gobierno tomará la decisión más adecuada para evitar que el aumento del crudo afecte severamente el precio de los combustibles. En ese sentido, pidió tranquilidad a la población y aseguró que las autoridades trabajan para que el impacto sea el menor posible.
A pesar del aumento del petróleo en los mercados internacionales, el Ministerio de Industria y Comercio decidió mantener invariables los precios de los combustibles, mientras continúa el monitoreo de la situación.
Ante este panorama, William Pérez Figuereo, presidente de la CNTU, recomendó buscar alternativas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles, especialmente en el transporte público.
El dirigente planteó que el gobierno debería incentivar el uso de vehículos eléctricos para el transporte de pasajeros, al señalar que sistemas como el metro y el teleférico ya operan con energía eléctrica, mientras que muchos corredores del transporte aún funcionan con combustibles derivados del petróleo.
Paliza también expresó su esperanza de que los ataques militares entre Estados Unidos e Israel sobre Irán no se prolonguen, para evitar que el precio del crudo continúe en ascenso y genere mayores presiones en el mercado energético.