El Ministerio de Justicia ha mantenido un rol activo en la administración pública desde sus inicios.
Antoliano Peralta Ministerio de Justicia afirma que la institución comenzó operativa y con un rol definido.
Santo Domingo.– El ministro de Justicia, Antoliano Peralta, aseguró que la nueva institución “nació grande, caminando y hablando”, al destacar que desde su puesta en funcionamiento asumió de inmediato funciones de alto impacto, como la administración del sistema penitenciario.
Peralta explicó que la creación del Ministerio de Justicia representa un paso histórico para fortalecer la separación de poderes en la República Dominicana, especialmente con la separación del sistema penitenciario del Ministerio Público y su traslado al Poder Ejecutivo a través de este nuevo órgano.
“Por eso el Ministerio de Justicia nació grande, nació caminando y hablando porque conjuntamente, paralelo a la designación del ministro y la puesta en funcionamiento del ministerio, se transfirieron varias funciones, entre ellas la de mayor volumen que es el sistema penitenciario”, expresó.
El funcionario indicó que ya se trabaja de manera coordinada con la Dirección Penitenciaria y Correccional, encabezada por Roberto Santana, para avanzar hacia un régimen más humanizado.
Según explicó, tanto la dirección penitenciaria como la estructura central del ministerio desarrollan acciones conjuntas con el objetivo de lograr, a mediano plazo, mejoras sustanciales en el sistema carcelario del país.
Peralta detalló que entre las responsabilidades del ministerio se encuentra la coordinación del sistema de derechos humanos, en el que participa el Defensor del Pueblo, así como otras tareas orientadas a consolidar la separación de funciones entre el Ministerio Público y el Poder Ejecutivo.
A su juicio, esta reestructuración permite definir con mayor claridad los roles institucionales y afianzar la independencia del Ministerio Público.
“El Ministerio Público y el Poder Ejecutivo tenían una mezcla en sus funciones. Al separarse y enviarse esto al Ministerio de Justicia, se definen los roles de ambos poderes”, sostuvo.
En cuanto a la aplicación del nuevo Código Penal, el ministro comparó la entrada en vigencia de nuevas leyes con la inauguración de una infraestructura que requiere ajustes iniciales.
“Una ley tan importante como el Código Penal o el Procesal Penal es como cuando se inaugura un acueducto: cuando se abre, hay escapes. Siempre hay ajustes”, explicó.
Peralta afirmó que cualquier posible desfase en la normativa solo podrá determinarse con la práctica, y que las leyes, como organismos vivos, requieren actualizaciones con el tiempo.
El ministro reiteró que el principal reto inmediato es consolidar la estructura física y operativa del Ministerio de Justicia, al tiempo que se fortalecen los equipos técnicos y las coordinaciones interinstitucionales.