Desiderio redivivo
…Y trataba el hombre de concentrarse en sus cosas, y ¡nada!...No lo dejaban. El vocerío seguía por todas partes, pidiéndole que le hablara a su pueblo. Pero él insistía en el silencio, y ¡nada!...
1 minutos de lectura
Actualizado: 26 de Julio, 2025, 06:43 PM
Publicado: 27 de Junio, 2017, 03:29 PM
Escuchar el artículo
Compartir:
…Y trataba el hombre de concentrarse en sus cosas, y ¡nada!...No lo dejaban. El vocerío seguía por todas partes, pidiéndole que le hablara a su pueblo. Pero él insistía en el silencio, y ¡nada!...No le daban paz….Con marchas por aquí y por allá. ¡Y ese verde…ese verde!… (¡Oh, Dios! ¡Nunca imaginó que alguna vez ese color le sería tan odioso!). ¡Pero qué caso tan patético!: En vez del Tenorio (“¡Cuán gritan esos malditos!… ¡Pero mal rayo me parta si no pagan caros sus gritos!”), quien vino a su mente fue un general montonero cuyo sombrero le venía muy grande: “Dice Desiderio Arias que lo dejen trabajar”.
LO MÁS LEÍDO
LO MÁS VISTO
TE PUEDE INTERERSAR
