Diputados brasileños aprueban enmienda constitucional que refuerza el combate al crimen

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó una enmienda constitucional impulsada por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva que busca endurecer las penas contra el crimen organizado y ampliar las competencias de la Policía Federal.

Brasil aprueba en Diputados una reforma constitucional para reforzar la seguridad

São Paulo.– La Cámara de Diputados de Brasil aprobó este miércoles una enmienda constitucional que pretende reforzar el combate al crimen organizado mediante un endurecimiento de las penas y la ampliación de los poderes de la Policía.

Una amplia mayoría de diputados, tanto de la izquierda oficialista como de la oposición de derecha, votó a favor de la enmienda, que ahora deberá ser analizada por el Senado.

Acciones del Gobierno para combatir el crimen organizado

La aprobación del proyecto es una de las prioridades del Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, impulsor de la propuesta, a poco más de medio año de las próximas elecciones.

Los cambios a la Constitución prevén que el Parlamento legisle un aumento de penas específicamente para los integrantes de las facciones, así como restricciones a beneficios penitenciarios.

La ministra de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, celebró en redes sociales la aprobación y dijo que la enmienda "impone un tratamiento más duro a organizaciones criminales de alta peligrosidad".

Además, la propuesta incorpora a la norma suprema una estructura permanente de cooperación entre el Gobierno federal, los estados y los municipios en materia de seguridad pública.

En este nuevo régimen, la Policía Federal tendrá competencias para perseguir delitos cometidos por organizaciones y cuya repercusión trascienda las fronteras de los estados o del país.

Mientras, en los municipios pequeños se podrán crear policías comunitarias para realizar labores de patrulla.

La propuesta presentada por el Gobierno de Lula logró ser aprobada pese a las resistencias de algunos gobernadores de derecha, que temían una mayor interferencia de las autoridades centrales en sus competencias.

Bandas como el Primer Comando de la Capital (PCC) o el Comando Vermelho han ganado terreno en los últimos años en Brasil, especialmente en el norte y el noreste del país, y ya operan en otras naciones de Suramérica.

La enmienda también contempla la creación de mecanismos más estrictos para el control financiero de las organizaciones criminales, con el objetivo de rastrear y bloquear recursos provenientes de actividades ilícitas.

  • Las autoridades consideran que atacar las fuentes de financiamiento de estas bandas es clave para debilitar su capacidad operativa y limitar su expansión dentro y fuera del país.

Especialistas en seguridad señalan que el avance de grupos como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho ha obligado al Estado brasileño a reforzar su estrategia contra el crimen organizado.

Estas facciones, que surgieron en las cárceles, han extendido sus redes hacia el narcotráfico, el contrabando y otras actividades ilícitas, consolidando presencia en varias regiones de Brasil y en otros países de América