Luto en la política dominicana por la muerte de Ramón Albuquerque

Su trayectoria incluyó liderazgo en el sector energético y la presidencia de la Refinería Dominicana de Petróleo.

Santo Domingo.– El ingeniero Ramón Albuquerque, reconocido dirigente político, intelectual y servidor público, falleció tras enfrentar durante un tiempo una enfermedad que lo llevó incluso a recibir tratamiento médico en los Estados Unidos.

Luego de regresar al país, permanecía ingresado en un centro de salud de Santo Domingo, donde fue visitado de manera constante por dirigentes y compañeros políticos, quienes se mantenían atentos a la evolución de su estado.

Albuquerque fue una de las figuras más influyentes dentro de la política dominicana en las últimas décadas. Se destacó no solo por su liderazgo partidario, sino también por su sólida formación académica y técnica, que lo convirtieron en uno de los dirigentes mejor preparados de su generación.

A lo largo de su carrera ocupó importantes posiciones en el Estado. Fue senador de la República en representación de la provincia Monte Plata, demarcación a la que representó en tres ocasiones, y llegó a ser presidente del Senado.

También se desempeñó como ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, además de ocupar funciones vinculadas al sector energético, entre ellas la dirección de la Comisión Nacional de Energía y la presidencia de la Refinería Dominicana de Petróleo. Su perfil técnico lo llevó además a encabezar espacios profesionales relacionados con la ingeniería y el ámbito forestal.

Su figura trascendió por su capacidad intelectual, disciplina de estudio y dominio de temas energéticos y de desarrollo, cualidades que le granjearon respeto tanto dentro como fuera de su organización política.

Honras fúnebres y reconocimientos

Dirigentes políticos informaron que distintas instituciones rendirán honores en su memoria. El Senado de la República realizará un acto solemne en reconocimiento a su trayectoria como legislador y expresidente de ese hemiciclo.

Asimismo, su organización política ha coordinado actos de despedida y tributos póstumos en honor a quien también fue presidente de partido en etapas anteriores de su vida política.

Sus restos serán expuestos para que familiares, amigos, compañeros y ciudadanos puedan darle el último adiós en ceremonias que se desarrollarán entre funerarias y cementerios de la capital.

Un hombre de superación

  • Ramón Albuquerque también es recordado como un ejemplo de superación personal. Proveniente de orígenes humildes, forjó su camino a través del estudio constante y la formación autodidacta, rasgo que quienes le conocieron resaltan como una de sus mayores virtudes.

Su fallecimiento deja un vacío en la vida política e intelectual del país, donde será recordado por su firmeza de carácter, su vocación de servicio y su compromiso con el desarrollo nacional.