Isa Conde afirma que Trump y Marco Rubio dirigen el país en el marco de la ofensiva contra Venezuela

Isa Conde afirmó que Donald Trump “está loco” y que encarna un poder neofascista

Santo Domingo.– El dirigente histórico de la izquierda dominicana, Narciso Isa Conde, calificó como “bochornosa” y “vergonzosa” la política exterior de la República Dominicana, al considerar que el país ha sido colocado al servicio de la estrategia de Estados Unidos contra Venezuela y otros gobiernos no subordinados de América Latina.

Durante la entrevista central del programa El Despertador, Isa Conde afirmó que no existe en la historia reciente un gobierno dominicano tan subordinado a Washington como el actual, señalando directamente al presidente Luis Abinader y al canciller dominicano, a quien describió como “un funcionario de la Casa Blanca. En ese contexto, sostuvo que “Trump y Marco Rubio son los que están dirigiendo este a República Dominicana”.

Al tiempo que acusó al senador estadounidense de intentar gobernar Venezuela desde Estados Unidos, en una estrategia que comparó con el fallido gobierno paralelo encabezado por Juan Guaidó. A su juicio, mientras esa “presidencia mediática” no tuvo control real en Venezuela, la presidencia efectiva de la República Dominicana sí está condicionada desde Washington.

Detalles sobre la cesión de instalaciones estratégicas y acuerdos militares

Isa Conde denunció como un hecho de extrema gravedad la cesión de instalaciones estratégicas del país, destacando especialmente la base aérea de San Isidro, la cual —recordó— funciona también como aeropuerto y constituye el principal poder de fuego de la República Dominicana. Subrayó además su fuerte carga histórica, al señalar que por esa misma base ingresaron las tropas estadounidenses durante la invasión militar de 1965, lo que convierte su entrega actual en un acto de sometimiento simbólico y político.

Añadió que esta cesión se produce junto a otros compromisos estratégicos, como la entrega del puerto de Manzanillo y acuerdos de asociación de las Fuerzas Armadas Dominicanas con el Comando Sur, para acompañar la política de “seguridad nacional” de Estados Unidos, que —según afirmó— no busca proteger a ese país, sino controlar el hemisferio occidental y los recursos de América Latina.

En relación con Venezuela, Isa Conde reiteró que las acusaciones de narcotráfico promovidas por Estados Unidos constituyen una “falsa total”, y acusó a Washington de hipocresía histórica en este tema. Señaló que Estados Unidos ha sido uno de los países más cómplices del narcotráfico a nivel mundial, tanto por su sistema financiero como por su rol como principal mercado consumidor de drogas.

Mencionó casos de lavado de dinero vinculados al narcotráfico en grandes bancos estadounidenses, como Goldman Sachs y JP Morgan, y sostuvo que sin la demanda interna de Estados Unidos no existiría el negocio global de las drogas.

    En ese sentido, afirmó que una verdadera lucha contra el narcotráfico implicaría intervenir el sistema financiero estadounidense y Wall Street, algo que —dijo— no ocurre porque el problema está estructuralmente integrado al modelo económico.

    Isa Conde también cuestionó la credibilidad de las acusaciones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, basadas en testimonios de delatores, y expresó que estas denuncias deben analizarse con extrema cautela en un contexto global dominado por la manipulación mediática y la posverdad. A su entender, estas narrativas buscan justificar sanciones, bloqueos y agresiones contra un país que se niega a subordinarse a los intereses geopolíticos de Estados Unidos.

    Finalmente, advirtió que la República Dominicana está siendo colocada como plataforma regional de una estrategia de confrontación, lo que expone al país a conflictos ajenos a su interés nacional, y llamó a rescatar la soberanía como eje central de la política exterior dominicana.



    • Trump, un fascista al servicio de un sistema en decadencia

    • Isa Conde afirmó que Donald Trump “está loco” y que encarna un poder neofascista, al que calificó además como sociópata y empresario mafioso.

      Sostuvo que, sin embargo, Trump no actúa solo, sino como instrumento de un sistema estadounidense en decadencia, controlado por el complejo militar, industrial, financiero y cibernético, una estructura que —según dijo— también ha sido sostenida por la cúpula demócrata en la política internacional.