Juez decide este viernes si envía el caso Medusa a juicio de fondo
De 62 imputados en el Caso Medusa, 16 no negociaron con el Ministerio Público.
Actualizado: 23 de Julio, 2025, 03:12 AM
Publicado: 28 de Junio, 2024, 07:57 PM
Santo Domingo.– Santo Domingo.- Tras más de un año de maratónicas audiencias, decenas de incidentes procesales y más de 25 acuerdos de culpabilidad, el Tercer Juzgado de la Instrucción conoce su decisión sobre si envía o no a juicio de fondo al exprocurador Jean Alain Rodríguez y los demás implicados en el supuesto desvío millonario de fondos descubierto mediante el Caso Medusa.
En la tarde de este viernes, el juez Amauris Martínez dictó un auto de no ha lugar a favor de la imputada Sara María Fernández, implicada en el caso Medusa, quien no negocio con el Ministerio Público.
El juez exoneró a la imputada esposa de José Miguel de Molla, también implicado en el Caso Medusa, al considerar que no se retuvo responsabilidad penal.
De acuerdo con la Procuraduría Especializada de Persecución a la Corrupción Administrativa (Pepca), la imputada presuntamente actuó en complicidad con su esposo para introducir facturas con contenido falso y de esta forma estafar a las arcas del Estado.
El magistrado continúa presentando sus motivaciones en la sala de audiencia, para decidir si dicta apertura a juicio de fondo contra el exprocurador Jean Alain Rodríguez y los demás imputados.
La defensa del exprocurador señaló, que cada incidente que no fue acogido por el tribunal, serán presentados nuevamente si el caso a un juicio de fondo, aunque espera a que se dicte un acto de no a lugar, igual que a la imputada Sara Fernández.
De 62 imputados en el Caso Medusa, 16 no negociaron con el Ministerio Público.
Estefany Rosado
Este domingo, Israel vive una jornada histórica bajo el lema “Israel en pausa”, una convocatoria liderada por las familias de los rehenes retenidos en Gaza. El llamado, que comenzó desde el amanecer, busca interrumpir la rutina diaria para presionar al Gobierno y lograr un acuerdo que conduzca a la liberación de los cautivos.
Desde las 07:00 hora local (04:00 GMT), miles de ciudadanos se alinearon en cruces viales y espacios públicos, mientras que en Tel Aviv, la Plaza de los Rehenes se convierte en el corazón de las manifestaciones.
Se estima que al menos un millón de personas se harán sentir con marchas constantes, actos de oración y un gran acto final a las 20:00 (17:00 GMT), frente al cuartel general de las Fuerzas Armadas israelíes.
La iniciativa ha recibido respaldo amplio: universidades como la Hebrea de Jerusalén, el Technion de Haifa y la Universidad Abierta permiten la participación de estudiantes y personal.
También se han sumado empresas tecnológicas como Wix, HoneyBook y Fireblocks, así como la Asociación de Abogados de Israel. En contrapartida, la principal federación sindical del país, la Histadrut, no se adhiere oficialmente al paro, aunque apoya a aquellos trabajadores que decidan unirse voluntariamente.
El trasfondo de esta convocatoria es el creciente malestar por la falta de avances en las negociaciones para liberar a las casi 50 personas aún retenidas en Gaza, de las cuales solo se cree que unos 20 siguen con vida.
En paralelo, el gobierno anuncia un nuevo plan militar: se prepara la redistribución de población en Gaza, y se espera el traslado de civiles hacia el sur, acompañada de la entrega de tiendas de campaña a través del cruce de Kerem Shalom.
Este paro nacional conmueve al país y refleja cómo, tras más de 22 meses de conflicto, la sociedad israelí vuelve a levantarse en una reclamada de humanidad y solidaridad, en defensa de sus ciudadanos cautivos y en búsqueda de una salida que evite una escalada aún más dramática.
Contexto y repercusiones del paro nacional en Israel
La movilización, bautizada como “Israel en pausa”, ha encendido alarmas sobre el impacto económico del conflicto prolongado.
En medio de la guerra, estimaciones recientes indican que el costo acumulado para la economía israelí podría alcanzar entre US $55 mil millones y US $67 mil millones para el año 2025, debido a la caída del consumo, los retrasos en la actividad productiva y las perturbaciones en el empleo.
En paralelo, la frontera sur de Gaza se encuentra en plena transformación, con el Ejército israelí implementando planes de reubicación de civiles hacia el sur y distribuyendo tiendas de campaña mediante el cruce de Kerem Shalom.
Esta operación coincide con la anticipada ofensiva sobre Gaza City, lo que ha generado inquietud entre la comunidad internacional y las familias de los rehenes, que temen por la seguridad de quienes continúan cautivos y exigen soluciones inmediatas antes de que la situación se torne irreversible

