La doctora Luly Gil habla de los mitos que existen sobre el Autismo y las vacunas 

La experta dejó claro que las vacunas no son causantes del autismo, y explicó por qué es crucial que los niños reciban las vacunas en sus edades correspondientes. 

En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, la pediatra Luly Gil, abordó y desmintió varios mitos que existen sobre la relación entre el autismo y las vacunas.  

Durante su intervención, la experta dejó claro que las vacunas no son causantes del autismo, y explicó por qué es crucial que los niños reciban las vacunas en sus edades correspondientes. 

La doctora Gil inició destacó la importancia de concienciar a la sociedad sobre los mitos que rodean al autismo. Aseguró que la condición, que afecta a muchos niños en el mundo, se manifiesta principalmente entre los 8 y 10 meses de vida, y que, aunque algunos síntomas pueden ser corregidos con terapias motoras y psicológicas, el diagnóstico temprano es clave. 

Uno de los puntos clave abordados por la doctora fue la controversia que ha surgido en torno a la vacuna triple viral, administrada a los 12 meses de edad. En 1998, surgió un informe que vinculaba dicha vacuna con el autismo, debido a la presencia de mercurio en sus componentes. Sin embargo, este componente fue retirado, y múltiples estudios posteriores han demostrado que no existe ninguna relación entre las vacunas y el trastorno del espectro autista. 

«La vacuna de la triple viral nunca ha causado autismo, y la evidencia científica lo respalda», enfatizó la Dra. Gil. «Las campañas antivacunas, aunque bien intencionadas, han generado miedo infundado, lo que ha resultado en un incremento de enfermedades que antes estaban erradicadas, como el sarampión y la rubeola.» 

La pediatra también resaltó la importancia de vacunar a los niños a tiempo, ya que las vacunas protegen a los menores de enfermedades graves e incluso mortales, como la meningitis. «La vacuna salva vidas», reiteró, asegurando que las complicaciones derivadas de no vacunar a los niños pueden ser graves, y en muchos casos, fatales. 

El esquema de vacunación recomendado, según la Dra. Gil, incluye la administración de la vacuna hepatitis B y BCG al nacer, seguida de otras vacunas como la hexavalente, pentavalente y neumococo a los 2, 3 y 4 meses. A los 12 meses, se administra la vacuna triple viral (sarampión, rubeola y papera), seguida de otras como la hepatitis A y la varicela. Además, a los 18 meses, se recomienda la vacuna contra la meningitis y otros refuerzos. 

En resumen, la Dra. Luly Gil hizo un llamado a los padres a no dejarse llevar por mitos sin fundamento y a vacunar a sus hijos para protegerlos de enfermedades graves. «No hay evidencia científica que vincule el autismo con las vacunas», concluyó la pediatra, agradeciendo la oportunidad de aclarar estos puntos tan importantes para la salud pública. 

«Vacunar a nuestros niños es un acto de responsabilidad y amor», subrayó la doctora.