La educación virtual, asfixiará más los pobres.
Debido a la pandemia del Coronavirus, el gobierno dominicano decidió que la educación se imparta de manera virtual, sin asistir a las escuelas; utilizando en los hogares, internet, computadoras, etc. Sin embargo, parecería que no se ponderó, serenamente, el efecto que tendría sobre la calamitosa situación en que viven los más desposeídos.
Actualizado: 24 de Julio, 2025, 05:21 PM
Publicado: 30 de Agosto, 2020, 08:30 AM
Debido a la pandemia del Coronavirus, el gobiernodominicano decidió que la educación se imparta de manera virtual, sin asistir alas escuelas; utilizando en los hogares, internet, computadoras, etc. Sinembargo, parecería que no se ponderó, serenamente, el efecto que tendría sobrela calamitosa situación en que viven los más desposeídos.
A nivel nacional, tenemos una población muy pobre; vivenhacinados en pequeñas y frágiles casuchas, con familia numerosa. Los padres, desempleados,esperan con ansiedad el momento de dejar los hijos en las escuelas, su lugarmás seguro, para salir a “chiripear”, ganarse el peso, llevar comida y cubrirnecesidades mininas en la familia. Al decidir educación virtual, el panoramacambia. Parecería que no se pensó en aquellos niños y jóvenes, cuya alegría dependede llegar al centro educativo, no solo para aprender sino para practicar algúndeporte, compartir con compañeros y hasta comer, para luego con la mentedespejada, volver a su humilde vecindario.
No deberíanquitarle el deshago a los infelices. Laeducación puede ser presencial. Las escuelas tienen la estructura físicaadecuada, para el desarrollo físico y mental de los estudiantes. Para los más pobreses como un paraíso; es el lugar donde aprenden; el lugar donde comen; el lugardonde practican deportes; el lugar donde botan el stress; es su paseo y recreación. La educación virtual, los ahogara; vivenen la miseria; sin espacios para computadora, con niños llorando, padresbuscando “el peso”; vecinos discutiendo y con música alta.
Este sistemaeducativo, en un ambiente de tanta pobreza, donde no pueden ejercitar el cuerponi cuidar la mente, sin vigilancia ni siquiera en la escritura y caligrafía, sin agua, sin energía eléctrica, sin comida, sin paz, los resultados del aprendizaje noserán positivos.
¿En quién se pensópara establecer la educación virtual? Alpobre no podemos asfixiarlo más, pidiéndole que coja la computadora, se olvidedel entorno y pase cuatro horas “aprendiendo”, con ruidos por doquier. Lasclases pueden ser presencial, con doble tandas, incluyendo los sábados, supervisadospor profesores y con alimentos; los pobres corren menos riesgos de enfermarsepor la pandemia, que, preso en su miseria.
No debemos quitarles a los niños la alegría de ir a la escuela, obligándolos a vivir confinado, sin espacio para la computadora; con riesgo de que sea sustraída por delincuentes; sin energía eléctrica, expuesto a que una tormenta derrumbe la casita y las aguas arrastren el ordenador; sin paz para estudiar. Indiscutiblemente, ¡las clases deben ser presenciales!!, si insisten en que sean virtuales, que habiliten las escuelas para que los pobres vayan a recibirla, bajo la orientación de sus profesores y con el protocolo requerido. Los estudiantes clase media y ricos, no me angustian; los padres pueden pagar tutores; pueden reunir compañeros de su nivel, para estudiar juntos en cómodos salones y hasta divertirse; pero los pobres no. Con la educación virtual, la brecha entre ricos y pobres será mayor. Reflexionemos.

