Ocupación del nuevo Boca de Cachón inicia con tropiezos y quejas

BOCA DE CACHÓN, República Dominicana.- La ocupación del pueblo modelo construido en Boca de Cachón, que debió comenzar este lunes, promete ser un proceso largo y tortuoso, a juzgar por los inconvenientes logísticos y la incertidumbre que afecta a muchos que están llamados a ser beneficiados.

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La ocupación de las 550 casas debió comenzar con los moradores del sector Saladilla Primera, unas 35 viviendas. Pero las casas están sucias, no hay agua y tampoco energía eléctrica; además, muchas familias advierten que sin el establecimiento de colmados y otros negocios de servicios no pueden instalarse en la zona.

Anita Pérez realizaba sus quehaceres domésticos como cada mañana a pesar de que este lunes debieron tener todos los enseres recogidos para empezar a ocupar el pueblo modelo que inauguró el presidente Danilo Medina el 23 de abril.

El mayor general Rafael Luna Pichirilo, designado jefe del proyecto, explicó que la ocupación comenzará por una zona que es la que está mejor habilitada para tales fines y espera que los servicios ausentes estén disponibles en las próximas horas.

Otra de las preocupaciones es que hasta el mediodía desconocían el resultado del censo realizado por el Gobierno entre los afectados por la crecida del lago. En la inauguración el presidente Medina advirtió que quienes no figuren en el censo no estarán en la lista de benefiados.

El inconveniente es que en algunos casos figuran los propietarios de las viviendas y no los inquilinos y en otros se da la situación inversa.

Luego de ocupar el nuevo Boca de Cachón, las casas del viejo pueblo deben quedar desocupadas.

En este pueblo del municipio de Jimaní, provincia Independencia, decenas de moradores denuncian que hay moradores que no figuran en la lista y gente foránea que sí fue beneficiada.

La lectura de la lista comenzó al mediodía y de inmediato las quejas.

Raudo, el director municipal, Fernando Novas, realizó una asamblea, en la que puntualizó que no estuvo involucrado en el levantamiento de los afectados y responsabilizó de las supuestas irregularidades al vocero del Comité de Desarrollo, Ikel Medina, quien también se defendió con sus argumentos.