Países de América se reunirán anualmente para abordar la crisis migratoria

Redacción.- Al menos 23 países de América se comprometieron este miércoles en Panamá a reunirse anualmente para abordar la crisis migratoria regional, y no de manera esporádica como hasta el momento, así como a crear un «Observatorio de Movilidad Humana» que recabe datos sobre el flujo migratorio.

«Se ha establecido la institucionalización de la reunión anual de ambas conferencias (para) que no quede como una iniciativa que se dé cuando se puede, sino que quede ya fijada y obligada para cada año», dijo en conferencia de prensa el presidente pro tempore de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM) y viceministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Vladimir Franco.

Con este compromiso, los 23 países miembros de la CRM, cuya presidencia pro tempore ostenta Panamá, y la Conferencia Suramericana sobre Migraciones (CSM), presidida por Perú, se reunirán anualmente para abordar la migración regional.

Esta veintena de países celebraron hoy en Ciudad de Panamá la IV Reunión Plenaria de las dos conferencias.

«(Se harán) troikas para preparar la plenaria entre todos los miembros de las conferencias», detalló Franco.

El vicecanciller panameño explicó que «se desarrolló un diálogo muy abierto para el establecimiento de un ‘Observatorio de Movilidad Humana’, una iniciativa que captaría información y datos sobre los movimientos y las personas que emigran».

A través de ese Observatorio las autoridades podrían identificar «el género, las capacidades de las personas, la condición de salud y de educación y algunas otras características que permitieran el poder redefinir o redirigir los movimientos migratorios».

«Sobre todo atenderlos de una manera mucho más humana y digna. Sobre todo priorizando el mejor uso de los recursos de acuerdo a la situación de los movimientos que se vayan dando», apuntó.

De igual modo, las autoridades de los países de América han llegado a un «entendimiento para el lanzamiento de una campaña de comunicación que desincentive la migración irregular, influenciada por la desinformación de las redes sociales».

Esa desinformación «incentiva que las personas crucen caminando el Parque Nacional Darién, como si el tránsito fuera un paseo turístico sin que las personas conozcan la realidad de cruzar una selva que no está habilitada para ser visitada, ni turísticamente, ni como un punto de tránsito», agregó Franco.

El vicecanciller panameño aclaró que los países no llegaron a un acuerdo para combatir el tráfico de personas, un delito del que mucho migrantes son víctimas, pero sí admitieron la «necesidad» de «tener que establecer mecanismos» legales contra el crimen organizado.

«Llegamos a identificar la necesidad de tener que establecer mecanismos para que en este caso, por ejemplo, las autoridades competentes, es decir los Ministros Públicos (Fiscalías), puedan reunirse y trabajar formas de llevar a cabo investigaciones y operaciones conjuntas», apuntó Franco.

Por su parte, el director general de Comunidades Peruanas en el Exterior y Asuntos Consulares de la República del Perú y presidente pro tempore de la CSM, Alberto Alejandro Farjé, señaló que hoy han «sellado un compromiso de seguir trabajando en el combate a la trata y tráfico».

«Hemos visto varios campos de acción: uno es el policial, que son acciones concretas de intercambio de información a fin de fortalecer la inteligencia policial en el caso de bandas organizadas transnacionales», añadió.

Este año unos 300.000 migrantes han cruzado el Darién, la peligrosa selva entre Panamá y Colombia, en su camino a Norteamérica, una cifra récord que deja atrás los 248.284 de 2022 y los 133.726 de 2021, según datos de las autoridades panameñas.

Los migrantes se exponen a los peligros propios de la inhóspita selva, como ataques de animales o crecidas de ríos, además de ser víctimas de violaciones y asaltos de los grupos criminales que operan en la zona. No se sabe cuántos mueren allí.