El presidente Trump presentó su Junta de Paz en Davos y avanzó en negociaciones con el mandatario ucraniano Zelenski.
El precio petróleo Texas bajó más de 2 % tras avances en negociaciones entre EE.UU. y Ucrania que reducen riesgos geopolíticos.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó este jueves un 2,08 %, hasta los 59,36 dólares el barril, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suavizara las tensiones internacionales.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en marzo restaron 1,26 dólares respecto al día anterior.
En su segundo día en el Foro de Davos (Suiza), el mandatario presentó su Junta de Paz, avanzar en las negociaciones con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y mostrar los planes de su Administración para lo que denomina como "la nueva Gaza".
Al término del encuentro, que duró algo menos de una hora, Zelenski anunció que su equipo negociador había finalizado con Washington un acuerdo por el que EE.UU. ofrece a Ucrania garantías de seguridad una vez termine la guerra.
El documento debe ser firmado por los presidentes y después irá a los Parlamentos de los dos países.
Estos avances podrían ejercer una presión bajista moderada sobre el precio del petróleo, al reducir la prima de riesgo geopolítico asociada a la guerra y alimentar expectativas de una desescalada del conflicto.
No obstante, el impacto sería limitado mientras no haya cambios concretos en las sanciones a Rusia ni un retorno significativo de su crudo a los mercados occidentales, según los analistas.
El precio del petróleo se ha caracterizado por su volatilidad, influido tanto por la oferta y demanda global como por factores geopolíticos, especialmente conflictos internacionales en regiones productoras de crudo. El WTI (petróleo de Texas) es uno de los principales referentes del mercado estadounidense y suele reflejar la percepción de riesgo en los mercados globales.
Históricamente, cualquier señal de desescalada del conflicto o de acuerdos de seguridad ha tendido a generar presión bajista sobre los precios, mientras que los movimientos de Rusia en la producción o exportación de petróleo afectan la oferta global y mantienen la cotización sensible a los acontecimientos internacionales.