El muro fronterizo se plantea como una medida clave para la gestión migratoria entre República Dominicana y Haití.
Presidente de Chile destaca muro fronterizo dominico-haitiano como respuesta integral a la inmigración ilegal.
Santo Domingo.– El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, califica la construcción del muro fronterizo entre la República Dominicana y Haití como una solución integral frente a la inmigración ilegal. Tras realizar un recorrido por la zona junto al presidente Luis Abinader, Kast define como exitoso el modelo de control fronterizo que implementa el país.
Asimismo, resalta la colaboración que brinda la República Dominicana a Haití, destacando iniciativas como el apoyo a través de las zonas francas, las cuales contribuyen al desarrollo económico del país vecino, al tiempo que se mantiene un control efectivo del flujo migratorio y del tránsito irregular de personas y mercancías.
“Quiero agradecer al presidente por haber dispuesto todas las medidas para poder conocer en terreno lo que ustedes han hecho y mostrarnos lo que es una solución integral del control de fronteras”, expresa Kast, al referirse a la combinación de infraestructura física, controles electrónicos y el despliegue del Ejército en la zona. Señala que la verja fronteriza forma parte de un sistema más amplio que incluye vigilancia tecnológica y control territorial.
El mandatario chileno también resalta las acciones relacionadas con el control del flujo migratorio y la cooperación con Haití. Explica que las autoridades dominicanas han implementado mecanismos que permiten colaborar con la economía del país vecino, como el uso de zonas francas, al tiempo que se busca enfrentar la crisis humanitaria y frenar el tráfico ilegal de personas y mercancías.
“Es buscar soluciones a una crisis humanitaria, pero también controlar el flujo de personas y de mercaderías clandestinas”, sostiene.
Al responder preguntas de la prensa, Kast subraya la importancia del control migratorio y la identificación de personas, señalando que se han detectado casos de uso de identidades falsas, abuso de menores y trata de personas.
En ese sentido, afirma que estas experiencias pueden servir de referencia para Chile y otros países. “Debemos compartir información con distintos países (…) para enfrentar delitos como la trata de personas y el uso de menores de edad”, concluye.