Desde principios de año, la OIM reporta 1.859 migrantes interceptados y 503 muertos o desaparecidos en Libia.
La Media Luna Roja realiza rescate migrantes costas Libia y recupera dos cadáveres en Qasr al Khayar y Tobruk.
La Media Luna Roja libia informó este martes de la recuperación de dos cadáveres de migrantes en una playa de Qasr al Khayar, al oeste de Libia, y del rescate de 116 personas migrantes frente a las costas de Tobruk, en el este del país.
La filial del organismo en la ciudad de Al Jums, que había recuperado un cadáver este domingo y otros siete el pasado 22 de febrero, indicó que los cuerpos aparecen "de manera periódica" en varias playas cercanas a la ciudad.
El pasado 9 de febrero, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) había informado sobre la muerte o desaparición frente a las costas del país magrebí de unos 53 migrantes, incluidos dos bebés, tras el naufragio de una embarcación con unas 55 personas a bordo.
El último informe de la OIM indicó que, desde principios de año hasta el 28 de febrero, 1.859 migrantes fueron interceptados y devueltos a Libia, un país considerado no seguro para este colectivo, mientras que 503 resultaron muertos o desaparecidos.
Desde el derrocamiento de Muamar Gadafi en 2011, el país magrebí se ha convertido en un territorio de tránsito masivo de migrantes hacia Europa, que proceden principalmente de los países del África subsahariana.
Desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, el país atraviesa una prolongada inestabilidad política y de seguridad. Ese escenario ha facilitado la operación de redes de tráfico de personas y ha incrementado el flujo de migrantes, en su mayoría procedentes del África subsahariana.
Organismos internacionales, como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), han advertido de forma reiterada sobre el alto número de muertes y desapariciones en esta ruta, considerada una de las más peligrosas del mundo.
Además, la interceptación y devolución de migrantes a territorio libio ha generado preocupación entre organizaciones humanitarias, que consideran al país un entorno no seguro para este colectivo debido a las condiciones de detención, violencia y falta de garantías básicas.