Restricciones de seguridad para su personal diplomático en México

La Embajada y consulados estadounidenses en México retomaron actividades normales tras la reducción de riesgos.

Tras la muerte de El Mencho, EE.UU. elimina restricciones de seguridad para su personal diplomático en México y normaliza operaciones.

Washington.- El Departamento de Estado de Estados Unidos levantó este miércoles las restricciones de seguridad que fueron impuestas a su personal en México debido a la violencia desatada por la muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.

"Actualización del 25 de febrero: Se han levantado todas las restricciones para el personal del gobierno estadounidense en México. La Embajada de Estados Unidos y todos los consulados en México operan con normalidad", informó el Departamento de Estado en un comunicado.

El Gobierno estadounidense apuntó que los vuelos se han normalizado y que, en caso de que un vuelo directo a Estados Unidos haya sido cancelado, se puede considerar un vuelo de conexión con escala en otra ciudad.

¿Qué declararon las autoridades sobre la seguridad vial?

También señaló que no hay nuevos reportes de cierres de carreteras por parte de las autoridades locales.

A los ciudadanos estadounidenses les recomienda "reanudar las precauciones habituales".

El martes, la Embajada de Estados Unidos en México levantó la alerta de seguridad para sus ciudadanos en el país, una vez el transporte y el comercio volvieron a la normalidad después de la ola de violencia desatada en varias zonas tras el operativo en el que murió el narcotraficante más buscado del país.

El Ejército estadounidense llevó a cabo el domingo una operación en Jalisco, en colaboración con los servicios de inteligencia de Estados Unidos, en el que resultó abatido El Mencho, tras lo cual sus partidarios provocaron disturbios en los que murieron 25 militares.

El pasado domingo, Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido en un operativo realizado en Jalisco, México, por el Ejército mexicano con apoyo de los servicios de inteligencia de Estados Unidos.

    La muerte del narcotraficante desató una ola de violencia en distintas regiones del país, incluyendo disturbios y enfrentamientos que dejaron 25 militares fallecidos.

    Debido a la escalada de violencia, el Departamento de Estado de Estados Unidos implementó restricciones de seguridad para su personal en México.

    Estas medidas incluyeron ajustes en operaciones de sus embajadas y consulados, limitaciones a los desplazamientos oficiales y advertencias a ciudadanos estadounidenses sobre la situación en distintas zonas del país. Asimismo, se registraron interrupciones en el transporte y la actividad comercial en algunas regiones afectadas por los disturbios.