La artista estadounidense fue incorporada a la clase 2026 del Salón de la Fama de los Compositores a los 36 años
Taylor Swift ingresó al Salón de la Fama de los Compositores en 2026
Nueva York.– La carrera de Taylor Swift sumó un nuevo capítulo histórico con su ingreso al Salón de la Fama de los Compositores, un logro que la convirtió en la mujer más joven en alcanzar esta distinción.
A los 36 años, la artista estadounidense fue incorporada a la clase 2026, compartiendo el honor con figuras consagradas como Alanis Morissette, Paul Stanley y Gene Simmons.
El reconocimiento destaca el peso de Swift no solo como intérprete, sino como autora de una obra que marcó a varias generaciones.
El reglamento del Salón exige que hayan transcurrido al menos 20 años desde el primer lanzamiento comercial de los compositores elegibles, condición que la cantante cumplió tras el estreno de “Tim McGraw” en 2006, canción que dio inicio a una trayectoria ininterrumpida de éxitos.
Desde entonces, Swift construyó un catálogo excepcional: 69 canciones lograron ingresar al Top 10 y 13 alcanzaron el primer puesto de los rankings internacionales. Estas cifras la posicionan en un grupo reducido de compositores que accedieron al Salón a una edad temprana, junto a nombres históricos como Bob Dylan, Stevie Wonder y Paul Simon.
El hito adquiere mayor relevancia al considerar que ninguna otra mujer había ingresado al Salón de la Fama de los Compositores antes de los 40 años.
Hasta ahora, el récord lo mantenía Carole Bayer Sager, superado por Swift por casi una década, un dato que subraya el impacto de su obra en un espacio tradicionalmente dominado por hombres.
Este no es el primer reconocimiento que la institución le otorga. En 2010, Swift recibió el Hal David Starlight Award, destinado a talentos emergentes, y se convirtió en la primera artista en avanzar desde ese premio hasta la membresía plena del Salón.
La distinción llega en un momento de enorme visibilidad para la cantante, impulsada por el éxito global del Eras Tour. La gira, que recorrió distintas etapas de su discografía, fue retratada en el documental The End of an Era, donde se evidencian tanto la exigencia creativa como los desafíos logísticos detrás de cada show.
Con este ingreso, Taylor Swift consolida su lugar en la historia de la música no solo como una estrella pop, sino como una compositora que redefinió el alcance y la narrativa de la canción contemporánea.