El secretario de Estado de EE.UU. explicó que la transición contempla estabilización, recuperación y normalización económica en Venezuela.
Washington establece tres fases para la transición en Venezuela tras captura de Maduro.
Washington.– El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, insistió este viernes en que Washington establece tres fases para la transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, la primera de ellas, centrada en la estabilización del país caribeño bajo el Gobierno interno de Delcy Rodríguez.
"Como parte de este proceso, la primera fase, por supuesto, es la fase en la que nos encontramos ahora, que es una fase de estabilización", dijo hoy Rubio en el marco de una reunión en la Casa Blanca con representantes de grandes petroleras de todo el mundo.
"La segunda será una fase de recuperación, y luego vendrá la fase final, que consiste en tener una economía normal de nuevo, donde el dinero beneficie a la gente, no a nuestros adversarios ni a elementos de ese país y de todo el mundo que están en contra de nuestros intereses", explicó el secretario de Estado acerca de estas etapas que desveló por primera vez esta semana.
El principal responsable de la diplomacia estadounidense consideró indispensable que en este proceso "debe producirse un proceso de reconciliación interna entre los diferentes sectores de la sociedad, la política y demás".
"Será un país rico, un país próspero para su gente, no para un puñado de criminales, y también un país que apoye nuestros intereses en la región y en todo el mundo", concluyó el secretario de Estado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha sugerido, en cualquier caso, que el proceso de transición bajo la supervisión de Washington podría durar más de un año.
Ha optado por descartar a los principales líderes de la oposición venezolana para encabezar la transición en el país suramericano y ha considerado que será el Gobierno interino de Delcy Rodríguez, presidenta encargada, bajo la gestión directa de Washington, estará al frente de Venezuela.
La Casa Blanca y Caracas han acordado por el momento la venta de unos 30-50 millones de barriles de crudo venezolano y Washington ha dicho que captará los ingresos antes de transferirlos a Venezuela.