Groenlandia es un territorio autónomo con control danés en defensa y política exterior desde 1979.
El interés de Estados Unidos en Groenlandia se mantiene por su base en Thule y la importancia estratégica en el Ártico.
ESTADOS UNIDOS.– Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a países europeos como instrumento de presión en su intento de anexionar Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca.
El presidente de Estados Unidos aseguró que podría recurrir a una guerra comercial contra quienes se opongan, alegando que la isla es clave para la seguridad nacional estadounidense.
Durante un acto sobre inversiones sanitarias en zonas rurales, Trump afirmó que ya ha utilizado este tipo de amenazas en el pasado, citando presiones a países como Francia y Alemania con aranceles del 25% para forzar cambios en el precio de los medicamentos.
“Quizá lo haga con Groenlandia”, dijo al referirse a la posibilidad de aplicar la misma estrategia.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión diplomática. Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia, Noruega, Finlandia y Países Bajos han anunciado o estudian el envío de tropas a Groenlandia como gesto de respaldo a Dinamarca frente a las aspiraciones de Washington.
Dinamarca y el Gobierno de Groenlandia calificaron las amenazas de Trump como “totalmente inaceptables” tras una reunión en la Casa Blanca entre el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y los responsables de Exteriores Lars Løkke Rasmussen y Vivian Motzfeldt, quienes rechazaron de plano cualquier ambición anexionista.
Groenlandia es un territorio autónomo del Reino de Dinamarca desde 1979 y cuenta con amplias competencias de autogobierno, aunque Copenhague mantiene el control de la política exterior y de defensa.
La isla, la más grande del mundo, tiene una ubicación estratégica en el Ártico y alberga una base militar estadounidense en Thule, clave para los sistemas de alerta temprana y defensa antimisiles de Estados Unidos. El interés de Washington en Groenlandia no es nuevo.
Durante la Guerra Fría, Estados Unidos incrementó su presencia militar en la isla, y en 2019 Donald Trump ya expresó públicamente su intención de comprar el territorio, una propuesta que fue rechazada de inmediato por Dinamarca y por las autoridades groenlandesas, que reiteraron que la isla “no está en venta”.
En los últimos años, Groenlandia ha ganado relevancia geopolítica por el deshielo del Ártico, la apertura de nuevas rutas marítimas y la existencia de recursos naturales estratégicos, como tierras raras, minerales críticos y potenciales yacimientos energéticos. Esto ha intensificado la competencia entre potencias como Estados Unidos, China y Rusia en la región.