La séptima temporada de un lugar para soñar profundiza en el proceso de adopción y las emociones de sus protagonistas.
Un lugar para soñar temporada 7 presenta el proceso de adopción de Jack y Mel con nuevos personajes y conflictos en Virgin River.
La exitosa serie Un lugar para soñar (Virgin River) volverá a las pantallas de Netflix el próximo 12 de marzo con el estreno de su séptima temporada, una de las más intensas y emocionales desde su debut.
La historia se centra en el delicado proceso de adopción que inició la pareja tras el final de la sexta entrega. Mel, enfermera del pueblo, había recibido la propuesta de Marley, una de sus pacientes, para entregarles a su bebé.
Sin embargo, el adelanto muestra un giro inesperado: Marley confiesa entre lágrimas que necesita más tiempo para tomar una decisión definitiva.
“¿Se supone que debemos sentarnos aquí y esperar?”, pregunta Jack con frustración. Mel, conmovida, responde: “¿Qué más podemos hacer? No es nuestro bebé. Todavía no”. La escena marca el tono de una temporada que se adentra en el lado más humano del deseo de formar una familia.
La actriz Alexandra Breckenridge adelantó que la trama de Marley será clave. “Es algo que Jack y yo tenemos que atravesar juntos. Remueve muchas cosas”, expresó en entrevista con Entertainment Weekly. El pasado de Mel, marcado por la pérdida de su primer esposo y los fracasos reproductivos, vuelve a pesar con fuerza.
Además del conflicto central, la serie introduce nuevos personajes. Sara Canning se suma como Victoria, una investigadora que llega al pueblo para revisar posibles casos de mala praxis relacionados con Doc. Su presencia amenaza con sacudir la estabilidad del consultorio y del equipo médico.
También aparece Clay, interpretado por Cody Kearsley, un hombre con pasado en el rodeo que creció en hogares de acogida y busca reconectar con su hermana menor. A esto se suma la llegada de un misterioso personaje ligado al pasado de Mel, interpretado por Austin Nichols, cuya aparición altera la dinámica de Virgin River.
El tráiler no resuelve el impactante final de la sexta temporada, cuando Jack fue testigo de una escena alarmante en la casa de Charmaine, su exnovia. La producción mantiene el suspenso, prometiendo giros inesperados.
Con drama emocional, nuevos conflictos y un futuro incierto para sus protagonistas, Un lugar para soñar se prepara para entregar una temporada que pondrá a prueba el amor, la paciencia y la fe de sus personajes.