Más de 180 heridos, algunos con secuelas permanentes, resultaron tras el desplome en la discoteca Jet Set
Distrito Nacional.– Bajo el clamor de justicia por la tragedia ocurrida en el centro nocturno Jet Set, decenas de personas se concentraron en la estación del Metro Juan Bosch, en la avenida Máximo Gómez, desde donde marcharon hacia el Palacio Nacional para exigir castigo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento.
Con pasos firmes y decididos a que el caso no quede en la impunidad, los manifestantes vociferaban consignas en contra de los propietarios de la discoteca, a quienes responsabilizan por lo ocurrido.
Familiares de las víctimas afirmaron que los hermanos Espaillat tenían conocimiento de que la estructura del centro nocturno podía colapsar en cualquier momento, tal como lo ha señalado el Ministerio Público en sus investigaciones.
El desplome del techo de la discoteca marcó un antes y un después, dejando truncados los sueños de las personas que la madrugada del ocho de abril disfrutaban de la fiesta amenizada por el merenguero Rubby Pérez, quien figura entre los 236 fallecidos.
La marcha recorrió las avenidas 27 de Febrero y Doctor Delgado hasta llegar frente al Palacio Nacional, donde los manifestantes reclamaron justicia para los niños que quedaron huérfanos tras la tragedia.
Los familiares de las víctimas advirtieron que no abandonarán el proceso judicial hasta que los tribunales emitan una sentencia acorde con el daño causado.
Finalmente, se informó que los manifestantes fueron convocados nuevamente para este viernes 30 de enero frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, fecha en la que el tribunal conocerá la próxima audiencia preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat.