Balaguer, Ramfis y Delcy Rodríguez

La permanencia de Maduro y sus aliados en Venezuela refleja la preferencia de EE.UU. por interlocutores con control militar.

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Bernardo Vega.

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Santo Domingo.– La decisión norteamericana de mantener en Venezuela al equipo de gobierno de Nicolás Maduro, en vez de entregar el poder a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia nos recuerda la tomada por Washington

Historia política dominicana tras la muerte de Trujillo

La decisión norteamericana de mantener en Venezuela al equipo de gobierno de Nicolás Maduro, en vez de entregar el poder a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia nos recuerda la tomada por Washington sobre cuál sería el gobierno que sucedería a Rafael Trujillo cuando este desapareció el 30 de mayo de 1961.

El gobierno de John Kennedy quiso mantener en el poder a Ramfis Trujillo y a Joaquín Balaguer, pues estos eran los que controlaban a las fuerzas armadas trujillistas. Siete días después del 30 de mayo John Kennedy dijo: "Queremos un régimen democrático en República Dominicana y, a falta de eso, preferimos una dictadura amistosa, pues lo último que queremos es un régimen tipo Castro". Luego agregaría "Balaguer es nuestro único instrumento. Los liberales anticomunistas no son lo suficientemente fuertes. Deberíamos utilizar nuestra influencia para llevar a Balaguer por el camino de democracia". Eso significó que Kennedy y su gobierno no creían que el recién creado movimiento liberal representado por la Unión Cívica Nacional, compuesto esencialmente por elementos antitrujillistas, como tampoco el movimiento político del 14 de Junio, podrían llevar a la República Dominicana hacia una transición democrática.

Para esos fines, el 13 de octubre de 1961 llegó el diplomático norteamericano George McGhee, para negociar en secreto con Ramfis un plan bajo el cual Héctor y Petán Trujillo saldrían del país; los bienes de Trujillo serían entregados a una fundación; Ramfis pararía la represión política; se prohibirían las actividades comunistas y se expulsaría a los líderes del Movimiento Popular Dominicano. Eventualmente se establecería un gobierno de coalición que incluiría a la oposición anticomunista. Balaguer no podría ser candidato en las elecciones que tendrían lugar en 1962. Ramfis eventualmente abandonaría el país. Esa reunión entre McGhee y Ramfis duró tres horas y el hijo del dictador aceptó el plan. McGhee le informó, además, para persuadirlo, que existía un plan para asesinarlo y dio esa información como "un gesto amistoso" y como "consejo de sabios".

Negociaciones y consecuencias políticas en República Dominicana

Al otro día, el 14 de octubre, McGhee se reunió con Ramfis y Balaguer durante dos horas y media y llegaron a un acuerdo que incluiría la creación del Consejo de Estado a más tardar el 25 de octubre. Ramfis propuso retirarse de las fuerzas armadas cuando las sanciones económicas fuesen eliminadas, pero se quedaría en el país actuando como civil.

Pensaba que el Partido Dominicano se quedaría en el poder durante muchos años.

McGhee nos informó verbalmente que Estados Unidos nunca le solicitó a Ramfis que saliera del país, pues consideraban "que era útil". Sin embargo, pocos días después, Ramfis se acobardó y decidió abandonar el país luego de asesinar a los héroes del 30 de mayo.

Pero los dominicanos insistían en la salida de todos los Trujillo y en una "Navidad con libertad". El evidente apoyo de los norteamericanos a Balaguer y Ramfis creó un ambiente antiamericano que incluyó la quema de vehículos de su embajada, por lo que, aprovechando una estadía del presidente Kennedy en Puerto Rico, Luis Muñoz Marín y otros liberales lo convencieron de que enviara un mensaje a Balaguer señalándole que, si continuaba sin tomar la decisión definitiva de entregar el poder, el ambiente dominicano continuaría haciéndose hostil y peligroso. Si Balaguer se iba temprano y por iniciativa propia, habría logrado una transición pacífica hacia la democracia. Kennedy le solicitó específicamente a Balaguer que anunciara el 27 de febrero su intención de renunciar, creando mientras tanto un Consejo de Estado.

Cuando el cónsul John Calvin Hill felicitó a Balaguer por la solución que este había anunciado, el dominicano sonrió y comentó: "Después de todo era el plan del presidente Kennedy".

Pero poco después, en los primeros días de enero, Balaguer, apoyado por Rodríguez Echavarría, trató de dar un golpe de Estado y tuvo que asilarse.

Cuando el presidente Lyndon Johnson fue enterado de la revolución contra el triunvirato en abril de 1965, de inmediato acordó con Thomas Mann que el objetivo era lograr que Balaguer llegara al poder, lo que se consiguió un año después.

Paralelismos entre Venezuela y República Dominicana en la política estadounidense

En el caso venezolano ha ocurrido lo mismo. Washington prefiere negociar con los que controlan el poder militar en ese país. Desaparecida la presencia de Maduro, Delcy Rodríguez es su Balaguer y Diosdado Cabello es su Ramfis.

Por cierto, Mario Rubio padre del actual canciller norteamericano, participó en la expedición de Cayo Confites en 1947. Su nombre está en el listado de los involucrados en la misma y que aparece en nuestro libro sobre esa expedición, publicado en 1984.


    Bernardo Vega

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