Donald Trump advierte sobre posibles nuevos ataques mientras Rodríguez invita a EE.UU. a una agenda de cooperación.
Delcy Rodríguez lidera el chavismo en Venezuela ante la presión de EE.UU. tras operación militar contra Maduro y su esposa.
Redacción América.- Tres días después de la operación militar de EE.UU. para capturar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el chavismo ha cerrado filas en torno a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien dijo que "no hay agente externo" que gobierne el país.
Rodríguez, que juró el cargo en atención a una orden de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, enfrenta el dilema de mantener unido al chavismo en su posición contestataria ante Washington, mientras Donald Trump le ha exigido cumplir sus demandas, bajo la amenaza de que pagará un precio "más alto que el de Maduro".
"Estamos acá gobernando junto al pueblo, el Gobierno de Venezuela rige nuestro país, más nadie, no hay agente externo que gobierne a Venezuela", señaló este martes la funcionaria en un acto oficial, quien aseguró haber "crecido espiritualmente para afrontar los desafíos, las agresiones, las amenazas".
"En lo personal -agregó, sin entrar en detalles-, (a) quienes me amenacen, lo digo: mi destino no lo decide sino Dios, esa es mi respuesta".
Desde la decisión del Supremo de encomendar el Ejecutivo a la entonces vicepresidenta ejecutiva, el liderazgo del chavismo ha mostrado unidad y se ha volcado a arropar a la ahora presidenta encargada, que prestó juramento ante su hermano y titular del Parlamento, Jorge Rodríguez.
La ceremonia tuvo lugar un día después de que el alto mando militar, liderado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, respaldara la decisión de la alta corte y garantizó la gobernabilidad del país.
Este martes el turno fue para miles de mujeres chavistas que marcharon en Caracas en apoyo a la mandataria encargada, pero también para sumarse a la cruzada para exigir la liberación de Maduro y Flores.
"Le decimos a nuestra presidenta encargada que no está sola, aquí tiene un ejército de mujeres que la va acompañar a seguir trabajando para que nuestro pueblo se sienta atendido", dijo la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, quien encabezó la manifestación junto al ministro de Interior y número dos del chavismo, Diosdado Cabello.
La tensión de la transición
Y es que, tras doce años de Gobierno de Maduro, la captura intempestiva del mandatario plantea un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el futuro de la revolución bolivariana, que cumple ya 26 años en el poder.
Rodríguez, una de las caras más conocidas del chavismo, ha liderado instituciones clave, como los ministerios de Comunicación y la Información, de Exteriores, Finanzas y hasta hace poco el de Hidrocarburos.
Sin embargo, no ha sido una dirigente popular ni ha ejercido cargos de elección, con la excepción de la diputación como parte de la Asamblea Nacional Constituyente, una instancia instalada en 2017 tras unas elecciones en las que solo participó el chavismo y cuyos resultados desagregados jamás fueron divulgados.
Junto a su hermano, está sancionada desde 2018 por el Departamento del Tesoro estadounidense, que la señala de ayudar a Maduro "a mantener el poder y solidificar su Gobierno autoritario".
La amenaza de EE.UU.
Ahora, sin un horizonte claro de cuánto se extenderá su condición de encargada, Rodríguez tiene como mayor desafío mantener a raya a un Gobierno de Trump decidido a controlar a Venezuela.
"Lo que necesitamos (de Delcy Rodríguez) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo", afirmó el líder republicano, quien agregó que no descartan nuevos ataques.
"Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque", advirtió el gobernante el domingo, un día después del sorpresivo bombardeo que ordenó sobre zonas de Caracas y de tres estados vecinos.
En su primer comunicado como presidenta encargada, Rodríguez extendió una invitación a Estados Unidos para trabajar en una "agenda de cooperación" conjunta.
Pero este gesto se ha alternado con discursos y mensajes desafiantes de la presidenta encargada, también de otros dirigentes chavistas, que insisten en que buscarán la liberación de Maduro y Flores para que regresen a Venezuela.
Durante su juramentación, Rodríguez consideró a Maduro y Flores "rehenes" de EE.UU..
Rodríguez inicia así una nueva fase de la 'revolución' marcada por la tensión entre la carga simbólica del legado de Chávez y la amenaza de una administración que mantiene el mayor despliegue aeronaval en el Caribe y ejecutó un inédito ataque en suelo venezolano.