Feminicidios torrenciales

Y Masalles, Vinicito y Ezequiel nos predican impunemente las bondades del fascismo.

Solo en una sociedad con un Estado patriarcal, que destila machismo de la cabeza a los pies, pueden llover acosos y  feminicidios. Y aquí llueven, y llueven torrencialmente. Y no hay de otra… …si las causas no se subvierten.   Es una relación de poder. Una vertiente de la cultura de la dominación. Un modo de disfrutar, oprimir y hacer sufrir, una manera de amar odiando.   Es cuestión de clase y género dominante, cruelmente dominante. Es una relación pérfidamente opresiva. El capital masculinizado posee el dinero y el poder. ¡Y los usa!   Fortunas offshore en despachos ministeriales y  sillas de alfileres. Opus Dei orondo en Palacio. Partidocracia machista reinando en el Congreso. Plutocracia de CONEP por doquier.   Código en manos y armas al cinto. ¡Las tres causales al carajo! Lluvias de feminicidios, correntías de sufrimientos.   Y Masalles, Vinicito y Ezequiel nos predican impunemente las bondades del fascismo. Impunemente. ¡Las Vírgenes están de su lado!