Excepciones millonarias en el SNS: RD$13 mil millones en nutrición y diálisis
Hospitales públicos reportan cierre de programas renales mientras se canalizan pacientes hacia centros privados.
La empresa que emerge como actor dominante es Macrotech Farmacéutica, S.R.L., que entre 2020 y 2024 concentró más de RD$9,000 millones en adjudicaciones vinculadas a nutrición clínica y terapias renales.
Actualizado: 16 de Febrero, 2026, 03:07 PM
Publicado: 16 de Febrero, 2026, 02:40 PM
Desde 2020, al menos RD$9,100 millones han sido adjudicados a Macrotech Farmacéutica, SRL, propiedad de Guillermo Sención, quien figura en el círculo rojo de la imagen.
Santo Domingo.– En el sistema público de salud se consolidó, en apenas cinco años, un circuito de alto costo que transformó dos renglones antes secundarios la nutrición clínica y diálisis peritoneal, en ejes millonarios del presupuesto. Más de RD$13,000 millones han sido comprometidos bajo contratos por "exclusividad", mientras en hospitales del país el programa renal no admite nuevos pacientes y la trazabilidad de resultados clínicos es limitada.
Desde 2020, bajo la dirección del doctor Mario Lama, el Servicio Nacional de Salud (SNS) impulsó dos líneas estratégicas:
- · Nutrición clínica (oral, enteral y parenteral) para reducir complicaciones y acortar estancias hospitalarias.
- · Diálisis peritoneal domiciliaria, diseñada para atender inicialmente a unos 900 pacientes con insuficiencia renal, disponible 24/7 en siete centros.
Lo que comenzó como una apuesta técnica se convirtió en un flujo sostenido de contrataciones centralizadas:
- · 2020: RD$1,416 millones para diálisis peritoneal y RD$732 millones para nutrición.
- · 2022: RD$1,050 millones adicionales en nutrición y RD$2,833 millones para ampliar la diálisis.
- · 2024: RD$750 millones más en nutrición y RD$1,500 millones para continuidad renal.
Solo en nutrición clínica, las contrataciones suman RD$4,482 millones, cifra que podría ascender a RD$5,562 millones si se concreta el proceso SNS-CCC-PEEX-2025-0012, publicado en diciembre de 2025 bajo modalidad de excepción.
La figura de "exclusividad"
Todos los contratos relevantes fueron adjudicados mediante procedimientos de excepción por exclusividad, mecanismo que evita la licitación abierta bajo el argumento de que existe un único proveedor idóneo.
La empresa que emerge como actor dominante es Macrotech Farmacéutica, S.R.L., que entre 2020 y 2024 concentró más de RD$9,000 millones en adjudicaciones vinculadas a nutrición clínica y terapias renales.
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El proceso de 2020 para diálisis peritoneal (SNS-CCC-PEEX-2020-0007) marcó un punto de inflexión. Aunque Bio-Nuclear, S.A. y Fresenius Medical Care Dominicana, S.R.L. presentaron ofertas más económicas, el contrato fue adjudicado a Macrotech por RD$1,416 millones.
La impugnación de Bio-Nuclear llevó el caso ante la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), que mediante la Resolución RIC-103-2021 confirmó irregularidades formales —contradicciones en criterios de evaluación, apertura simultánea de ofertas técnicas y económicas, omisión de vías de recurso— pero no anuló el contrato, al concluir que no afectaban el fondo del proceso.
En 2022, el Centro de Nutrición Clínica, S.R.L. también cuestionó los pliegos en el renglón de nutrición. La DGCP declaró inadmisible su recurso por razones procesales, sin pronunciarse sobre el fondo. Macrotech volvió a resultar adjudicataria, con Hospifar, S.R.L. como actor complementario.
El patrón se consolidó: excepción reiterada, competencia limitada y concentración de mercado.
Investigación medios Panorama
Contratos vigentes, puertas cerradas
El contraste surge al verificar la operación en terreno. En visitas a centros del Distrito Nacional y el interior, el panorama fue consistente:
- · En el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral, el acceso fue descrito como dependiente de referimiento, sin confirmación clara de disponibilidad activa.
- · En el Hospital Padre Billini, se informó que el programa estaba cerrado y se orientó hacia un prestador privado.
- · En el Hospital Docente Francisco Moscoso Puello, empleados identificados con la empresa contratista operaban el área; luego se confirmó que no se aceptaban nuevos pacientes.
- · En el Centro Regional Universitario Taiwán 19 de Marzo, se atribuyó el cierre a falta de recursos.
- · En el Hospital Regional San Vicente de Paúl y el Hospital Regional Dr. Antonio Musa, la respuesta fue directa: programa cancelado o sin cupos.
En varios casos, desde los propios hospitales se facilitó contacto con centros privados que aceptan SeNaSa y ofrecen la terapia con copago. El esquema descrito es recurrente: la puerta pública se cierra, la privada se abre, con el mismo financiamiento estatal como base.
Millones invertidos, resultados no medidos
Pese al volumen de recursos comprometidos, no existen reportes públicos que permitan evaluar:
- · Cuántos pacientes salieron de desnutrición hospitalaria gracias a la inversión.
- · Cuánto se redujeron las estancias hospitalarias.
- · Cuántos pacientes reciben actualmente diálisis peritoneal en sus hogares.
- · Cuáles son los indicadores de cumplimiento, complicaciones o expansión real de cobertura.
Las auditorías dependen del mismo ente contratante y no hay listados nominales ni métricas comparables antes y después de las intervenciones.
Más gasto, ¿más salud?
La expansión sostenida de estos renglones redefine prioridades en un sistema hospitalario con carencias estructurales. La modalidad de excepción, concebida como extraordinaria, se ha convertido en práctica recurrente. A ello se suma la coexistencia de compras centralizadas millonarias con adquisiciones paralelas en hospitales, especialmente en nutrición, lo que plantea dudas sobre planificación y eficiencia.
- Cuando el Estado compromete RD$13,000 millones en áreas sensibles y de alto costo, el debate trasciende la legalidad formal de los contratos. La interrogante central es si el modelo actual —marcado por exclusividad reiterada, concentración de proveedores y limitada evidencia pública de impacto— está generando mejores resultados clínicos o consolidando un esquema de gasto difícil de medir en términos de acceso, continuidad y efectividad.

