Inconsecuencias

Además, ¿cómo vivir medrando como hija o nieto de héroes o mártires anti-trujillistas o de otra época? Si se les exigiera por desatinos, excesos o culpas de ancestros, sería más justo…

En arranque de indignación tardía, consecuente consigo, Mukien Sang Ben renunció de la Academia de la Historia, tras una juiciosa respuesta de la directiva a izquierdistas disgustados porque es miembro Ramiro Matos, general retirado. Alegan que las muertes al combatir guerrilleros lo descalifican, pero no cuestionan la ilegitimidad de insurgentes sediciosos.

Algunos dicen que Mukien sólo “se retira”, resabio inconsecuente, pues entonces ¿para qué su denuncia? ¿Para aferrarse a una institución que denuesta, aunque la presidió? Otra renuncia, del foráneo Pedro San Miguel, desnuda el ataque ideológico pues compara a Matos con Pinochet, pero no con Fidel, ambos dictadores criminales, pero con resultados socioeconómicos diametralmente opuestos en Chile y Cuba.

Parece poco ético difamar como asesino –sin recurrir a la Justicia— a quien enfrenta a guerrilleros, combatientes políticos que también causan bajas, sin contar cientos de policías, guardias e inocentes matados o secuestrados por izquierdistas, en enfrentamientos o actos terroristas. Además, ¿cómo vivir medrando como hija o nieto de héroes o mártires anti-trujillistas o de otra época? Si se les exigiera por desatinos, excesos o culpas de ancestros, sería más justo…