Jóvenes dominicanos denuncian dificultades para insertarse en el mercado laboral, discriminación por apariencia o historial y falta de acceso a programas gubernamentales, pese a años de preparación académica.
Jóvenes de República Dominicana demandan más empleo, cursos y programas inclusivos
Santo Domingo.– Jóvenes dominicanos expresan su frustración por la dificultad de insertarse en el mercado laboral, a pesar de años de estudio y preparación. Historias como la de Héctor Luis de los Santos, de 30 años, reflejan una realidad que se repite en distintos sectores del país.
Héctor ha trabajado durante cuatro años como motorista en el sector Los Ríos, en el Distrito Nacional, y asegura que este empleo le ha permitido mantenerse activo y contribuir a la reducción de la delincuencia en su comunidad.
A diferencia de Héctor, otros jóvenes como La Roque, quien es electricista residencial y pintor, enfrentan discriminación por su apariencia o historial.
“No hay que abrirle más la puerta a los jóvenes, porque uno, por tener tatuajes, ya le cierran la puerta en los trabajos. Eso no significa nada, simplemente es un gusto que uno se hace, pero necesitamos trabajo, empleo, seguro del gobierno… necesitamos todo eso”, indicó.
Estudiantes universitarios también denuncian la dificultad de aplicar sus conocimientos tras años de esfuerzo académico.
La experiencia demuestra que muchas empresas consideran que los jóvenes están “demasiado preparados” o, por el contrario, no cumplen con los requisitos exigidos, limitando sus posibilidades de empleo.
En cuanto a las políticas sociales, los jóvenes consideran que los programas gubernamentales existentes no llegan a quienes más los necesitan.
“Están los programas, pero solo benefician a la misma persona de ellos. Hay muchísimos jóvenes que queremos mejorar nuestras vidas y las de nuestra familia, pero estamos escasos de oportunidades”, expresó uno de los entrevistados.
Los jóvenes demandan también la inclusión de quienes tienen un “pasado oscuro”, asegurando que se les dé la oportunidad de capacitarse y trabajar, sin ser estigmatizados. “Que nos den nuevas oportunidades, cursos y mucho trabajo para la juventud. Que trabajen bien, porque con lo malo no vamos a ningún lado”, enfatizó otro participante.
Pese a los retos, la esperanza sigue presente. Muchos confían en que, con políticas más inclusivas y mayor apertura de oportunidades laborales, la juventud dominicana podrá desarrollar su potencial y contribuir al crecimiento del país.