La deuda y los países en desarrollo
En el tema de la deuda es costumbre manejar los conceptos de deuda pública u obligaciones financieras
Actualizado: 05 de Enero, 2026, 12:54 PM
Publicado: 05 de Enero, 2026, 11:40 AM
Félix Santana García
Santo Domingo.– Por Félix Santana García
Sectores públicos, privados, familiares y tercer sector de diferentes países, regularmente se endeudan cuando requieren de dinero para llevar cabo sus actividades, ampliar las mismas, por déficit o faltante de dinero, para pagar servicio de la deuda o por mala gestión, falta de competencia administrativa o por ser un deudor compulsivo.
- Lo mismo sucede con personas que gastan dinero de manera compulsiva sin necesidad, o solo por vanidad.
Cuando se toma dinero prestado para cubrir intereses o el capital de deudas anteriores se está gestionando deuda pública, en este caso se está refinanciando la deuda.
En casos extremos, se cae en una situación de endeudamiento insostenible o en crisis de deuda soberana, donde el Estado se ve en la obligación de emitir nuevos bonos o tomar nuevos préstamos para cubrir sus obligaciones existentes, un problema fiscal grave o bucle de deuda o simplemente endeudamiento insostenible.
En el tema de la deuda es costumbre manejar los conceptos de deuda pública u obligaciones financieras que tiene un Estado con sus acreedores (internos y externos) por préstamos recibidos.
También, refinanciamiento, cuando un gobierno emite nuevos valores (bonos) para gastar otros valores o préstamos vencidos, buscando mejores condiciones o simplemente para mantener la liquidez.

Crisis de deuda soberana, esta ocurre cuando un país no puede pagar sus obligaciones de deuda, lo que puede llevar a la reestructuración o default.
Otro concepto es el servicio de la deuda, el cual incluye los pagos periódicos de intereses y la amortización del capital.
Fuentes financieras
Las fuentes financieras a las que recurre un gobierno para endeudarse debido a la disminución de sus ingresos de recursos especialmente los ingresos tributarios y arancelarios, se citan los préstamos, colocación de bonos o emisión de deuda y ventas de acciones.
Conforme el comunicado de prensa del Banco Mundial de fecha 3 de diciembre de 2025, relativo a los pagos por concepto de deuda de los países en desarrollo, el mismo da cuenta que estos países pagaron US$741,000 millones más por concepto de capital e intereses de deuda externa de lo que recibieron en nuevo financiamiento entre 2022 y 2024.
Conforme a dicho comunicado se trata de la mayor diferencia en al menos 50 años, de acuerdo con la última edición del International Debt Report (Informe sobre la deuda internacional) del Banco Mundial.
A pesar de ello los países lograron cierto margen de maniobra con respecto a su deuda el año pasado, a medida que las tasas de interés alcanzaron su punto máximo y los mercados de bonos reanudaron sus operaciones, lo cual permitió que muchos países mantuvieran a raya el riesgo de cesación de pagos y reestructuración de su deuda.
Los países en desarrollo reestructuraron US$90,000 millones de deuda externa en 2024, más que en cualquier otro periodo desde 2010.
Interés
Si bien es cierto que estas reestructuraciones dieron lugar a que se pagará menos por servicio de deuda y se aportará más en nuevos financiamiento, sin embargo, los fondos tuvieron un alto precio: las tasas de interés rondaron el 10%, el doble que antes de 2020.
- La situación financiera mundial podría estar mejorando, pero los países en desarrollo no deberían engañarse pues no están fuera de peligro, según el grupo del Banco Mundial.
Esto es así porque la acumulación de deuda sigue aumentando, de formas nuevas y perjudiciales.
Se recomienda que los hacedores de políticas de todo el mundo deberían aprovechar al máximo el margen de maniobra que existe hoy para poner sus finanzas públicas en orden, en lugar de volver de prisa a los mercados de deuda externa.
En 2024 el saldo combinado de deuda externa de los países de ingresos bajos y medianos alcanzó un máximo histórico de US$8,9 billones adeudados por los 78 países, principalmente de ingresos bajos que pueden recibir financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial.
Los intereses negociados en 2024 serán los más altos de los últimos 24 años.
Solo por concepto de intereses estos países pagaron unos US$415,000 millones, dinero que pudo haberse destinado a educación, atención primaria de la salud e infraestructura esencial.
De cada dos personas una no pudo cubrir el costo de la dieta diaria mínima necesaria para mantener una buena salud a largo plazo.
El financiamiento de bajo costo se ha vuelto más difícil de obtener, excepto el procedente de los bancos multilaterales de desarrollo.
Se aconseja tener cautela con el financiamiento interno que a pesar de que estos préstamos tienen menos costo o intereses, debido a que éstos son de menores plazos, sus costos se incrementan llevando a la banca local a invertir más en bonos gubernamentales en vez de destinar sus ingresos a favor de nuevas inversiones privadas.
El informe destaca que los altos niveles de deuda han afectado la vida cotidiana de las personas en los países en desarrollo.
Se advierte que los gobiernos deben ser cautelosos en no excederse en el financiamiento de sus déficits con nuevas deudas ya que ponen en difícil situación a los ciudadanos de sus países impidiéndoles cubrir la dieta diaria que garantice mantener su salud.
A finales de 2025, la deuda pública de República Dominicana se acercaba a los US$60,000 millones, con el Sector Público No Financiero (SPNF) rondando los US$61,000 millones (48% del PIB) para el cierre del año 2025.
Se estima que la Deuda Pública Consolidada (SPNF + Banco Central), superaría los US$76,000 mil millones en octubre de 2025, incluyendo US$15,518.8 millones del Banco Central.
En el Presupuesto General del Estado de 2026, el servicio de la deuda es una de las mayores presiones sobre las finanzas públicas.
El pago de intereses y comisiones llega a RD$324,000 millones equivalente a un 3.7% del PIB.
Conforme el Ministerio de Hacienda de la República Dominicana es necesario una reforma fiscal para cerrar la brecha presupuestaria.
El Presupuesto General del Estado 2026 registra un déficit de 3.2% del Producto Interno Bruto (PIB) equivalente a una cifra superior a los RD$280,000 millones.
De manera que combinando la calidad del gasto público y una consensuada Reforma Fiscal progresiva e integral, se podrá disminuir el preocupante déficit fiscal que obliga a endeudarse continuamente e impide dedicar los ingresos del Estado a financiar otras tantas demandas comunitarias que cada día van en aumento.

