El barril Brent cerró en 63,94 dólares tras perder 19 centavos en el ICE de Londres este lunes.
El precio crudo Brent enero disminuye 0,29 % tras disiparse temores de ataque a Irán y estabilizarse la situación en Venezuela.
Londres.- El barril de crudo Brent para entrega en marzo perdió este lunes un 0,29 % de su valor, hasta situarse en 63,94 dólares, al disiparse los temores a que se produzca un ataque inminente a Irán y cuando también la situación en Venezuela parece estabilizarse.
El barril de crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, perdió 19 centavos de dólar en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense con respecto al cierre del viernes, cuando terminó en 64,13 dólares. Intercontinental Exchange
Las protestas en la República Islámica de Irán impulsaron los precios del crudo europeo, que llegó la pasada semana a superar los 66 dólares por barril, sus niveles máximos desde noviembre, pero éstos se desplomaron más de un 4 % ya el jueves, tras descartarse una acción militar inmediata de Estados Unidos en Irán.
El precio del crudo Brent el referente internacional para el petróleo producido en el Mar del Norte es un barómetro clave de la salud del mercado energético global.
Este marcador se ve influido tanto por factores económicos, como el equilibrio entre oferta y demanda mundial, como por acontecimientos geopolíticos en regiones productoras de crudo, especialmente Oriente Medio, donde países como Irán desempeñan un papel central en la producción y en la estabilidad del mercado petrolero.
Durante enero de 2026, la cotización del Brent experimentó volatilidad debido a temores de que las protestas internas en Irán pudieran desencadenar una intervención militar estadounidense que afectara la capacidad de producción o el tránsito de crudo, lo que históricamente eleva los precios en respuesta a posibles interrupciones del suministro.
Sin embargo, cuando esos temores se disiparon y la situación pareció estabilizarse, el precio del Brent retrocedió, reflejando la sensibilidad del mercado a la percepción del riesgo geopolítico.
Además del contexto iraní, la situación en otros productores importantes, como Venezuela, ha influido en las expectativas de los mercados energéticos. La posibilidad de una mayor oferta desde ese país y señales de estabilidad relativa también han moderado las presiones alcistas sobre los precios.