La tradición culinaria en los barrios del Gran Santo Domingo mantiene al sancocho como una comida preferida en el recalentado.
Santo Domingo.– Los aguaceros generados por una vaguada en el primer día del año no impidieron la parranda en los barrios populares del Gran Santo Domingo, donde la población se reunió para festejar la fiesta de Año Nuevo en la calle, otros se vieron obligados a refugiarse temprano.
Con calderos de sancocho y cocido, recibieron el Año Nuevo en este y otros sectores del Gran Santo Domingo.
En Los Guandules y Los Tres Brazos residentes dicen que los aguaceros no fueron obstáculos para despedir por todo lo alto el 2025.
"La pasamos bien porque no hubo situaciones en el barrio, aquí comimos cocido y cuando ya comimos y bebimos, nos acostamos", dijo Joel Alcántara, residente en Los Guandules.
"Nos dieron el tiempo de pasarla con una música bajita que no le molestara a los vecinos y hice un sancocho para la familia y lo repartí para afuera, pero todos felices", expresó Josefina de Jesús.
Algunos moradores expresaron que por la situación económica le impidió viajar a sus pueblos y se quedaron a compartir con sus vecinos con quienes la fiesta se extendió y todavía pasadas las 10:00 de la mañana, de este primer día del año, escuchan música a todo volumen.
"Me quedé con mi familia, gocé pila, hice mi cena...y todo pasó normal, gracias a Dios", afirmó Leidy Laura Villanueva.
El panorama era distinto en las principales avenidas de la capital lucían con poca presencia de personas y reducida circulación de vehículos.
Esto se evidenció en:
Esta mañana desmontaban la tarima y recogían los equipos del parque Rubén Darío, conocido como La Lira, ubicado entre las avenidas Abraham Lincoln y Lope de Vega, donde se realizó una fiesta de música urbana para despedir el año.
Aunque la mayoría de los negocios permanecían cerrados, algunos propietarios de tiendas de ropas y establecimientos de comida abrieron sus puertas con la esperanza de tener algunas ventas.