El sentimiento de indignación crece entre sectores sensibles por el uso del territorio dominicano en operaciones militares internacionales.
Santo Domingo.– 1.- Ante la llegada de un nuevo año, el más ferviente deseo del pueblo dominicano es verlo todo en su aspecto más favorable.
2.- Pero una cosa es la tendencia de la voluntad a alcanzar lo deseado, y otra cómo se presenta la adversa realidad.
3.- El optimismo de los nuestros se les va al carajo cuando les corresponde vivir la materialidad de su país.
4.- El asunto no es estar dominado por el pesimismo ni nada que se parezca, es que la existencia real y objetiva está ahí, a simple vista.
6.- La generalidad de nuestros connacionales ve el nuevo año como la continuación del anterior en todos los aspectos. No hay motivo alguno para estar radiante.
7.- Allí donde el ser humano carece de lo indispensable para vivir con dignidad, no es un ambiente de satisfacción.
9.- El estado anímico del sector más sensible de nuestro pueblo sigue golpeado en lo más profundo de su sentir porque está cercenada la soberanía.
10.- La presencia de fuerzas militares norteamericanas en el territorio nacional hiere, lesiona, estropea el amor a nuestra patria.
11.- Para el dominicano digno es causa de afrenta que su territorio sea utilizado como centro de operaciones para militarmente agredir a países hermanos, hacer actividades de piratería, invasión, secuestro y ejecutar asesinatos en aguas internacionales.
13.- El transcurrir de los años es para hacer saber a nuestro pueblo que le conviene descansar su futuro en sus propias fuerzas, que son las decisivas para transformar el país.
15.- Por la forma que se mantiene regida la sociedad en la cual estamos, un nuevo año hace más viejo y anticuado el sistema social y, por tanto, más decadente e infuncional.
16.- La parte positiva de un año nuevo es que motiva continuar renovada la lucha social y elevar el dinamismo en las masas populares.