Asimismo, reiteró su solicitud de una audiencia con el presidente de la República, Luis Abinader, para exponer los aspectos técnicos que, a su juicio, hacen inviable la aplicación de la cápita diferenciada en las condiciones actuales.
Santo Domingo.– La Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (Adimars) expresó su rechazo a la implementación de la cápita diferenciada por edad y sexo, una medida aprobada por el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) y prevista para entrar en vigencia en mayo, al advertir que no mejora la atención de los afiliados y pone en riesgo la estabilidad del sistema dominicano de seguridad social.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, la directora ejecutiva de Adimars, Alba Jocelyn Holguín, aseguró que este nuevo mecanismo de pago “no es un mecanismo que contribuya a la mejora de la salud de las personas” ni implica una ampliación de la cobertura, sino una simple redistribución de fondos entre las ARS.
“Actualmente la cápita es nivelada, es decir, cada ARS recibe un pago único por afiliado. Lo que se va a implementar ahora es un pago diferenciado por sexo y edad, pero eso no mejora la salud de nadie ni amplía la cobertura de los afiliados”, afirmó.
Holguín explicó que, aunque la Ley 87-01 contempla la posibilidad de una cápita diferenciada cuando existan las condiciones técnicas, la metodología aprobada solo toma en cuenta dos variables, edad y sexo, dejando fuera factores esenciales como la frecuencia de uso de servicios y las condiciones reales de salud de la población.
“Estas dos variables representan apenas un 2 % de lo que debería tomarse en cuenta para calcular una cápita por riesgo. No se está considerando la frecuencia de uso ni las condiciones de salud, que son fundamentales”, sostuvo.
La ejecutiva también subrayó que, en el régimen contributivo, la población afiliada es mayoritariamente joven, con una media de edad inferior a los 31 años, y que los adultos mayores de 55 años apenas representan alrededor del 3 % del total, lo que cuestiona la justificación técnica de la medida.
Uno de los puntos más críticos señalados por Adimars es el impacto que tendría la cápita diferenciada en las ARS pequeñas y medianas.
Holguín advirtió que, según los propios datos de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales, al menos 10 de las 17 ARS podrían desaparecer en un período de entre dos y seis meses.
“Estamos hablando de ARS que manejan alrededor de un millón de afiliados. Si desaparecen, lo que se estaría induciendo es un mercado de oligopolio y una competencia desleal y no sana”, alertó.
Entre las entidades más vulnerables mencionó a ACMAD, Futuro, Renacer, MetaSalud, Grupo Médico Asociado, Abel González, Yunén y la ARS del Colegio Médico Dominicano, muchas de ellas con décadas de operación en el sistema.
Holguín enfatizó que, aunque en lo inmediato el afiliado no verá cambios en el costo de su seguro, las consecuencias se sentirán a mediano y largo plazo.
“Hoy no hay una mejora para el afiliado. El catálogo de servicios sigue siendo exactamente el mismo. Pero cuando desaparezca la competencia, eso sí va a afectar directamente al afiliado”, afirmó.
“Lo lógico hubiera sido detener esto, revisar la información y esperar los resultados. No hay prisa, porque no se está mejorando la salud de nadie”, expresó.
Adimars informó que ha enviado comunicaciones tanto a la Superintendencia de Salud como al Consejo Nacional de Seguridad Social, sin obtener respuestas formales, y que además interpuso un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior Administrativo.
Asimismo, reiteró su solicitud de una audiencia con el presidente de la República, Luis Abinader, para exponer los aspectos técnicos que, a su juicio, hacen inviable la aplicación de la cápita diferenciada en las condiciones actuales.
“Esto representa una amenaza para el funcionamiento del seguro familiar de salud tal como lo conocemos. Nos moveremos en todos los espacios necesarios hasta que se nos escuche”, concluyó Holguín.