El especialista también señaló que el consumo habitual de refrescos, café y tés puede afectar durante el embarazo.
Santo Domingo.– El ginecólogo Julio Quezada alertó que una hidratación inadecuada durante el embarazo puede desencadenar contracciones uterinas y aumentar el riesgo de parto prematuro, por lo que exhortó a las mujeres en estado de gestación a mantener un consumo adecuado de agua a lo largo del día.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, el especialista explicó que la deshidratación activa mecanismos hormonales que afectan directamente el útero. “Una deshidratación puede conllevar incluso a un parto prematuro o a una amenaza de parto prematuro”, afirmó.
El doctor Quezada recomendó que las embarazadas consuman un mínimo de 10 vasos de agua al día, señalando que el color de la orina es un indicador clave del nivel de hidratación. “Si la orina es muy amarilla y concentrada, quiere decir que usted está falta de líquido. La orina debe ser siempre clara”, indicó.
Sobre el consumo de jugos, el especialista aclaró que pueden ingerirse jugos de frutas, pero sin azúcar. “Las bebidas azucaradas actúan como diuréticos, en vez de hidratarla lo que hacen es deshidratarla. El agua nunca va a ser superada”, sostuvo.
En cuanto a la alimentación, recomendó mantener una dieta balanceada, evitando el exceso de carbohidratos y azúcares para reducir el riesgo de diabetes gestacional. También aconsejó vigilar cuidadosamente los alimentos enlatados. “Es fundamental revisar la fecha de caducidad y el estado de las latas para prevenir infecciones alimentarias”, puntualizó.
Respecto a si la hidratación varía según el trimestre del embarazo, Quezada afirmó que se mantiene constante durante toda la gestación. “Vivimos en un país tropical y, sin darnos cuenta, podemos deshidratarnos. Yo recomiendo tener siempre un recipiente con agua a la mano”, señaló.
El especialista también señaló que el consumo habitual de refrescos, café y tés puede afectar durante el embarazo. “Las sodas pueden predisponer a cálculos renales y, si son azucaradas, peor todavía porque deshidratan”, indicó. Sobre el café, fue enfático: “No recomiendo la ingesta del café ni de infusiones durante el embarazo”.
Finalmente, Quezada reiteró que la hidratación adecuada es una de las medidas más sencillas y efectivas para proteger la salud de la madre y el desarrollo del feto, e instó a las embarazadas a mantenerse informadas y acudir a su médico ante cualquier duda.