Caso Brianna Genao: Un pueblo marcado por el miedo y una familia atrapada entre la fe y el dolor

Mientras avanzan las investigaciones, la familia de Brianna Genao se aferra a la esperanza de encontrarla con vida.

REDACCIÓN.– A más de doce días de la desaparición de la pequeña Brianna Genao, de apenas tres años de edad, el caso continúa envuelto en hermetismo, versiones encontradas y profundas interrogantes, mientras autoridades nacionales e internacionales intensifican las labores de búsqueda en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, provincia Puerto Plata.

El Informe con Alicia Ortega se trasladó a la vivienda donde residía la menor, un ambiente de absoluto silencio.

Ana Rosario, abuela materna y tutora legal de Brianna, describe a la niña como cariñosa, juguetona y extremadamente apegada a ella. Su habitación permanece intacta, con sus muñecas, ropa y su peluche “Poppy”, que hoy espera sobre la cama.

Rosario relató que la madre de la menor emigró al extranjero cuando Brianna tenía apenas 11 meses, quedando bajo su cuidado desde entonces. “Esa niña era mi vida”, expresó entre lágrimas, confesando que no duerme ni come desde su desaparición y que aún escucha a la pequeña llamarla.

El último día: una desaparición en segundos

La desaparición ocurrió el 31 de diciembre, mientras la familia se encontraba reunida para recibir el Año Nuevo en Barrero, una pequeña comunidad rural rodeada de sembradíos de cacao, compuesta por unas 16 viviendas.

Según el relato de la abuela, la menor nunca se separó de ella durante la jornada.

La última imagen de Brianna fue captada a las 4:35 de la tarde, cuando vestía ropa roja y posaba sonriente para una fotografía que fue enviada a su madre. Minutos después, al momento de bañarse, la abuela llamó a una sobrina para que cuidara a la niña, sin imaginar que en cuestión de segundos desaparecería.

Las últimas palabras que escuchó de la pequeña fueron: “Aquí estoy”.

Al salir del baño, la niña ya no estaba. Pese a que en el lugar había entre 10 y 15 personas, nadie logró precisar cómo ni hacia dónde se fue. De inmediato se activó una búsqueda desesperada que se extendió durante horas sin resultados.

Hallazgos, dudas y contradicciones

Un día después, fueron encontradas en el río unas chancletas rosadas que, según la familia, pertenecían a la niña. Sin embargo, la abuela asegura que la distancia y las condiciones del terreno hacen improbable que la menor pudiera llegar sola hasta ese lugar.

Las redes sociales comenzaron a amplificar versiones, aumentando la confusión y la presión pública. El 5 de enero, fue detenido para fines de investigación Rafael Núñez Rosario, conocido como Papito, tío abuelo de la menor. Al día siguiente, otras cinco personas fueron interrogadas, incluyendo a Reyes Núñez Rosario, otro tío abuelo.

Posteriormente, el padre de la niña, Carlos Manuel Genao, informó que las autoridades le comunicaron que ambos hombres habrían confesado el crimen, versión que ha sido recibida con incredulidad por la abuela materna, quien afirma que hay detalles que no encajan y denuncia que no le han mostrado pruebas ni declaraciones formales.

  • “Hay un hermetismo que duele”, expresó, cuestionando que el Ministerio Público no haya transparentado la información mientras la familia y el país entero viven en vilo.

Miedo de la comunidad

El equipo de El Informe recorrió Barrero, donde dirigentes comunitarios y vecinos narraron cómo se activó la búsqueda apenas una hora después de la desaparición. Cámaras de seguridad captaron a la niña por última vez caminando con otros menores hacia la casa de su bisabuela, a unos 80 metros de distancia.

Comunitarios rechazaron versiones que apuntan a fiestas o consumo de alcohol en el lugar y denunciaron la desinformación generada por algunos creadores de contenido. La angustia ha transformado la cotidianidad del paraje, donde ahora predomina el miedo, especialmente entre familias con niños.

Investigación en curso y refuerzos internacionales

Durante más de doce días, equipos de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Defensa Civil y organismos de rescate han rastreado ríos, cañadas, pozos sépticos, fincas y zonas boscosas, ampliando el radio de búsqueda hasta cinco kilómetros.

La Procuradora General de la República, Yeni Berenice Reynoso, asumió directamente el caso, mientras que la Procuradora Adjunta de Niños, Niñas y Adolescentes, Olga Dina, regresó a Puerto Plata para continuar las pesquisas. Sin embargo, los dos familiares señalados inicialmente fueron dejados en libertad al vencerse el plazo legal para solicitar medida de coerción.

Las autoridades reiteran que el caso sigue bajo investigación y que se debe esperar el debido proceso antes de establecer responsabilidades.

Una familia que no pierde la esperanza

Mientras avanzan las investigaciones, la familia de Brianna Genao se aferra a la esperanza de encontrarla con vida.

  • Su abuela, devastada, resume el dolor que atraviesa: “Esa niña era todo para mí. Yo estoy muerta en vida”.

El país, al igual que Barrero, sigue esperando respuestas.