Limitar cargos solo a miembros del PRM podría afectar la calidad de la administración pública dominicana.
Santo Domingo.– La “rebelión" en las bases del PRM revela tensiones que deberían invitar a una reflexión más profunda.
¿Por qué molesta la llegada de ministros “extra-partido” si gobernar bien requiere sumar talento dondequiera que esté?
El Estado no es propiedad de ningún grupo político, y limitar los cargos solo a miembros del partido empobrece la gestión pública.
En lugar de ver amenazas, el PRM debería valorar la apertura, la diversidad profesional y la capacidad técnica como fortalezas, no como intrusiones.