La memoria de las víctimas demanda un proceso serio y transparente sin demoras ni indiferencia.
Santo Domingo.– La nueva postergación de la audiencia preliminar del caso Jet Set es una afrenta al dolor de cientos de familias que claman justicia desde hace meses.
Una tragedia de tal magnitud —236 muertes— merece un proceso ágil, serio y transparente.
Cada aplazamiento profundiza la herida y siembra dudas.
La justicia dominicana debe actuar con prontitud, porque la memoria de las víctimas exige verdad, no demoras ni indiferencia institucional.