El gobierno dominicano debe ser muy estratégico con este delicado asunto.
Santo Domingo.– La República Dominicana debe manejar con extrema prudencia el tema de Venezuela y el arresto de Nicolás Maduro y su esposa por parte de Estados Unidos.
Un perfil bajo protege los intereses nacionales, evita tensiones diplomáticas innecesarias y preserva canales de diálogo regional.
República Dominicana no gana protagonismo tomando posiciones estridentes en conflictos ajenos.
La cautela, el respeto al derecho internacional y la coherencia con su política exterior histórica son la mejor defensa de su estabilidad y credibilidad internacional.